jueves, 28 de noviembre de 2019

Poniendo las cosas en contexto

Hoy uno de esos lumbreras del partido de los muy españoles y mucho españoles, han puesto sobre un atril, dos banderas tachadas, la comunista y la nazi, viniendo a decir, tranquilamente "la misma mierda son" Y quedandose tan panchos como si a todo el resto nos hubieran descubierto la rueda.


Pongamos un poco la cosa en contexto, y describamos el escenario que estamos viviendo hoy dia:


El pensamiento de izquierdas persigue demoler la sociedad de clases, acabar con la explotación laboral y que los trabajadores sean dueños de los medios de producción en un sistema donde nunca hayan ciudadanos de primera y de segunda. En nombre de esa ideología se han justificado dictaduras y regímenes brutales, fomentados por la respuesta reaccionaria del mundo capitalista, que al aislarlas, acentuaba su inquina, su paranoia y su totalitarismo, que luego la población había de padecer. 

El pensamiento de derechas por su parte es la defensa de la sociedad de clases, de los priivilegios de unas élites, del conservadurismo (aquí insertaría tambien la familia entendida como patriarcado), el ultranacionalismo, con una notable profusión de símbolos nacionales y la obsesión con la unidad del pais, y el colonialismo imperialista, que establece relaciones de dominio sobre naciones "súbditas"...  Y aún no he empezado a hablar de cuando se aplica en forma totalitaria...  

(miren si habrá sido grave, para que su simbología esté prohibida en medio planeta)

El totalitarismo de izquierdas es una lacra para la izquierda, y por supuesto, para la población, pero la derecha ya es nefasta sin ser totalitaria. Esto es así, le pese a quien le pese. En medio está el centrismo neoliberal, que es basicamente el capitalismo aplicando las leyes del mercado que tienen nada y menos de humanitarias y sociales, ya que su objetivo es poner a los estados al servicio de los mercados y convertir nuestros derechos en bienes de consumo. Y suele hacer buena argamasa con las derechas en bloques de centroderecha que son los gobiernos favoritos del IBEX y la UE, igual que cuando hizo falta, en tiempos de la Guerra Fria, se pusieron la careta de progresistas para plantar batalla a las izquierdas. 

La política actual está dominada por la demagogia y el victimismo, y es una lástima ver a qué se ha reducido la actual izquierda, perdida en luchas identitarias que aparcan totalmente la cuestión de los trabajadores, optando más bien por deconstruirlos en una miriada de colectivos, que de esta forma pierden efectividad y ganan en estridencia, abriendose además el melón del independentismo, que suele resurgir en tiempos de crisis, sobre todo económica, que suele derivar en crisis sociales e identitarias.

Y la derecha de toda la vida, en respuesta a este panorama, y creyéndose justificada en sus tésis, saca las garras con modos y formas de hace 50 años, que hace que sin ser la Ultraderecha de los 70, que ametrallaba abogados y ponía bombas en periódicos, sí sea lo más a la derecha que se ha sentado en los escaños del parlamento desde Fuerza Nueva. Reaccionarios, clasistas, xenófobos y ultranacionalistas. Y en la era de la ofensa, cualquier gesto es visto como una provocación, así que el fuego cruzado de mierda inunda los medios y las redes sociales, destrozando la comunicación. 

Y en medio, como viene siendo habitual, los centristas tendiendo la red para que toda la españa harta de los radicales de un lado y del otro, les otorgue la presidencia del gobierno. Y como la opinión pública está tan fragmentada y polarizada, y ultimamente los líderes y candidatos de todos los partidos acusan un ego elefantiásico, no hay forma de que eso ocurra, y ya llevamos 2 elecciones, rumbo a unas terceras... Y lo más triste es que a muchos no nos gusta NINGUNA de las opciones puestas sobre la mesa.