lunes, 8 de julio de 2019

¿Tan vacíos estamos?

¿Tan vacías resultan nuestras existencias a nivel emocional para que nos pasemos la vida comparandonos con los demás? Yo lo comento porque hay como una sensación general, que no admitimos más que con la boca pequeña, de que los éxitos de los demás son una losa para uno mismo.

Puede que tenga que ver con la fijación por competir que tenemos impuesta, primero por la naturaleza, y luego, por la propia sociedad, que en sí solo es un reflejo de todo el equipaje que arrastramos de eras anteriores a la civilización, por mucho que nos joda verlo de esta manera.

Esta competitividad procedente de los instintos de supervivencia y canalizada hoy dia a través de comportamientos más "civilizados" nos condiciona a ver a todo el mundo de forma subconsciente como un rival, un depredador o una presa.  Súmale  a esto los rápidos cambios produicidos en nuestras molleras a medida que estas han ido creciendo para dar espacio a cerebros más complejos y desarrollados, que han llenado nuestra psique de laberintos y de dudas sobre nosotros mismos y nuestro entorno.

Es algo que deberíamos haceros mirar si actualmente nuestro objetivo es establecer sociedades plurales y justas. Son deberes de hace miles de años, los mismos que llevamos repitiendo curso.

1 comentario:

Segunda Galaxia a la Derecha dijo...

Si que es cierto que cuando alguien empieza a relumbrar en cualquier ámbito, parece crear un desasosiego en gente de su misma órbita, como si, al destacar,les perjudicara a ellos; el problema es cuando para muchos eso degenera en la senda más fácil, la envidia, y finalmente derive en la agresividad injusta, en lugar de ser un incentivo que les animara a evolucionar. Yo me pasé años sin tocar un lápiz porque consideraba que, en comparación a otros artistas que consideraba como referentes, no tenía en absoluto nivel, más cuando veía que no era capaz de conseguir sus mismos resultados; pero con esfuerzo acabé decidiendo poner en marcha el webcómic que ahora dibujo y, aunque mi nivel está a años luz del de mis referentes, casi siempre mejoro lo que he hecho previamente; el trabajo que ellos hacen me resulta ahora un incentivo para intentarlo hacer igual de bien siguiendo mis propias ideas (y en algunos casos preguntandoles a ellos mismos ;) ). Eso para mí es encauzar el buen hacer de otros.