sábado, 22 de junio de 2019

Una semana por la Ciudad de la Luz

Si, vale, el título me ha quedado algo cursi, pero es normal. Para los parametros de aquí, todo lo relacionado con las Galias puede sonarnos cursi. Comparado con las formas de nuestro pais, donde intercalamos una palabra de connotaciones sexuales o genitales cada dos frases, el vocabulario francés está lleno de expresiones que, traducidas al español, hacen saltar enseguida el medidor de ñoñez.  Es liberador poder usar esas expresiones en un contexto en que se consideren coloquiales, al menos por una semana.

Y si, he tenido mucha dosis del Paris refinado, sofisticado, sexy... y tambien del Paris turístico, gentrificado, masificado en algunas zonas, lleno de visitantes en bermudas y chancletas que quieren impregnarse un poco de todo aquello. Tambien del Paris de los curritos, de las miriadas de personas que van desde los pueblos cercanos, auténticos barrios dormitorio de mayoría musulmana que le darían urticaria a un Santi Abascal o un Jimenez Losantos, como en el que me he alojado esos dias, donde he comido en puestos callejeros, he visitado abarrotados mercadillos que parecían Zocos, y  he ido cada dia a coger el RER, el cercanías de la regíon de Paris, con sus característicos vagones de dos pisos, llenos hasta los topes.

Y el Paris de los universitarios, de la gente Geek, de las salidas por la tarde a tomar cervezas (otra de las cosas que más me gustan de ir allí, probar nuevas marcas de cerveza) y de las tiendas de BD, de Manga y de comic USA, casi toda por la zona de Sant Michel, muy cerca de la catedral de Notre Dame, que he podido ver de nuevo, desmejorada pero en tratamiento, años despues de haberla visitado por dentro, algo hoy imposible. Una joya del gótico que nos dió un buen susto a todos hace un par de meses, cuando el famoso incendio que la ha dejado sin tejado ni aguja central.

Aunque solamente tenía que estar para un fin de semana, la cosa cayó cerca de la fiesta de cumpleaños de mi editor, así que me fuí una semana antes y pude asistir a la celebración... en un Laser Tag. Maravilloso, ir correteando por los pasillos pistolita en mano, con la pizza dandome saltos en el estómago XD

La mayor parte de la semana la pasé dando vueltas por la ciudad. me gusta andar, me relaja, es un ejercicio sano, y vas descubriendo sitios. Aunque esta vez sobre todo me dediqué a revisitar zonas que ya conocía, como las orillas del Sena, el parque de las Tullerías con sus cuervos prestos a zamparse tu bocata, o el Black Dog, el garito metalero más conocido de Paris, con restaurante y todo, para cenar comodamente mientras suena Death a toda tralla.

Finalmente, las dos sesiones de firmas en  la tienda de manga Hayaku, y en la librería BD Net, donde hubo que enfrentarse al dificil público parisino, aunque curioso ante lo que estábamos mostrando, mientras iban viniendo algunos amigos que solo veo muy de cuando en cuando, basicamente en estas escapadas a Francia.  Pude hacer una presentación en inglés y algo de chapurreo de francés, acerca de este libro, el recopilatorio de KFM, y la importancia que tenía haber podido sacarlo allí por fín.

La historia con este comic es la siguiente: Kung Fu Mousse, el comic del que deriva el webcomic de Kung Fu Monkey, fué inicialmente pensado para editarse en Francia, pero de los 3 tomos proyectados, solo uno vio la luz, quedando el relato inconcluso. Yo logré terminarlo, aunque acortando páginas, para una edición en España hace ya unos años, y es la única que existía hasta ahora con la historia completa. Este Integral recoge esa historia completa con algunos añadidos, incluidas las primeras páginas del webcomic de KFM, por si al lector francés le pica el gusanillo.

De momento, este verano, una vez que termine el actual arco del webcomic, daré un descanso a KFM mientras decidimos que hacemos en adelante. Lo que sí estaré haciendo durante el verano serán otras cosas de las que os hablaré pronto.

Hasta el próximo post y Au Revoir!

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