lunes, 18 de marzo de 2019

De Capitanas y Capitalizaciones.


Pues ya está, ya ha pasado lo peor, la Capitana Marvel se ha estrenado y a ningun caballero se le han derretido los cataplines o se han derrumbado los pilares del tan cacareado heteropatriarcado. Todos han ido en masa a verla, aunque solo fuera para ponerla a caldo, porque, ante todo, hay que ser coherente, y no rajar de lo que no se ha visto.

Y mira que en mi caso, para ir al cine lo tengo algo crudo, porque el cine más cercano está en Marbella, a una hora y pico en bus (yo no tengo coche y aquí no hay tren de cercanías) Así que me he perdido unas cuantas y en otras llevo retraso. Tambien he de decir que llevo unos meses que apenas me he podido levantar de la mesa de dibujo, y ahora, ya por fin dispongo de algo más de tiempo para salir a que me de el sol, que ultimamente estaba cogiendo un bonito tono de piel a lo Gollum.

Supongo que ya todos los que la hayan visto se habrán dado cuenta de que era más el ruido que las nueces. Lejos de ser un panfleto feminista radical rollo Manifiesto SCUM (¿alguien en serio se pensaba que Disney iba a permitir eso?) se ha quedado en un producto Ad Hoc hecho por Marvel para presentar a todo correr a un personaje que Kevin Feige se había empeñado en que estuviera en la conclusión de la Fase 3. Como la película les había quedado regulera decidieron que harían mucho ruido en su campaña de promoción, dirigiendola al público femenino, en clave de película reivindicativa y vendiendola como lo último en desintegracion del macho desde el anuncio de Gillette. La polarización en las redes fué inmediata. Si querías ver la película eras una feminazi o un planchabragas y si te parecía que un personaje tan poderoso e importante tenían que haberlo ido presentando poco a poco, como presentaron a Thanos, eras un machista opresor y violador en manadas. TODO EL MUNDO SE VOLVIÓ GILIPOLLAS porque, basicamente, ya nos han ido volviendo gilipollas poco a poco desde hace años. Echemos la vista atrás y consideremos de donde viene todo este nivel de crispación y a donde nos puede llevar.

Antes de eso, centrémonos en el personaje. Yo descubrí a la Capitana Marvel cuando aún era Ms Marvel, en su primera época, recien adquridos sus poderes por la explosión de un arma Kree. En esos momentos era la pareja del capitán Marvel original (del capitán Marvel de la DC ya hablaremos otro dia, que se avecina tambien su película, y la cosa tiene muucha telita) En esos años no tenía muy clara la línea divisoria entre los comics de Marvel y DC (basicamente porque aquí los publicaba la misma casa, Vértice, y más tarde Bruguera, antes de que acabaran editados respectivamente por Planeta y Zinco) Ms marvel se me antojaba muy parecida a Supergirl, pero con un traje más cool y una actitud más agresiva, más badass. Tras aquellos comics de los 70 le perdí la pista al personaje, basicamente porque me desconecté bastante de los superheroes durante casi todos los 80, y ya me la reencontré muchos años más tarde, cuando aparentemente ya se había partido la cara con medio universo Marvel. Más recientemente, a raiz de la aparición de la actual Ms Marvel, la adorable Kamala Khan, y el mayor protagonismo de los grupos de superheroinas, como las Lady Liberators, o el éxito inesperado de la Chica Ardilla o Spider-Gwen, me pareció que los personajes femeninos en los comics de superheroes habían ganado un espacio que antes era casi exclusivamente masculino, y que eso era muy positivo, por cuanto aportaba otra sensibilidad a las historias, saliendose de esquemas a lo mejor algo repetitivos.

Entonces ví tambien que Carol Danvers, ya tenía el grado de Capitana Marvel, algo que curiosamente ya había sido ostentado por su ahijada Mónica Rambeau en los 80, la llamada Capitana Marvel II, despues llamada Photón, que había participado en las famosas Secret Wars, las primeras, las de los muñecos de Mattel. Todo guai, aunque hubo algo que me chirrió un poco. La autora que había renovado a la Capitana la vendía como una superheroína empoderada que no había de pedir permiso a los hombres o esperar su aprobación. Lo cual me llevaba a esta pregunta: ¿Cuando necesitaron permiso o aprobación Hulka, o La Valkyria, o la Viuda Negra, o Spiderwoman, o Pícara, o Tormenta? ¿Tuvieron que pedir permiso o esperar aprobación de alguno de sus compañeros masculinos para ir a darse de hostias con MODOK, Loki, los Skrulls, Los Shi´ar, HYDRA, Ronan, Galactus, o el mismísimo Thanos? Ninguna de ellas, incluida la Carol Danvers original, hubieron de hacer tal cosa. Hasta Sue Richards, que habitualmente hubo de compaginar su rol de superheroína con el de madre y esposa, una circunstancia muy interesante desde el punto de viste de empderamiento, y que fué tratada en la colección de los 4F por el gran John Byrne, tuvo los ovarios de tomar la iniciativa en momentos en que la vida de su familia peligraba, y enfrentarse al mismísimo Dr Doom, a Annihilus, o a Mephisto.


Esto nos lleva a la cuestión que me interesaba abordar, aunque sea brevemente en este post. Ya habrá otros donde profundice en esto. La sociedad burguesa, en su empeño por reescribir la sociedad de clases para seguir aplazando el momento en que tengan que abordar las desigualdades sociales de verdad, y todos los resquicios que permiten la corrupción y la injusticia, ha adoptado una serie de discursos que les ayudan a sentirse más progresistas, aunque si rascas, ves poco progresismo y sí mucha consigna vacía.

El discurso respecto a la Capitana Marvel, hoy dia, es que es una mujer libre y empoderada. Claro que lo es. Lo ha sido siempre. Enfrentada a los avatares del destino y a fuerzas malignas como el resto de superheroes, ha tomado las riendas de su destino, ha asumido la responsabilidad sobre sus actos, y los ha ido soportando o superando, como el resto de superheroes, masculinos o femeninos ¿alguien recuerda los problemas de alcoholismo de Tony Stark? ¿La crisis de identidad de Peter Parker? ¿la desesperación que casi arrastra a Daredevil al suicidio? ¿El cancer que mató al capitán Marvel original?

Para la autora, en cambio, que la capitana pudiera haber estado sujeta a avatares del destino indicaba que su libertad no era plena, por ejemplo, le molestaba que sus poderes vinieran dados por accidente, (algo común al 90 % de los superheroes de la casa) así que rehizo su origen para que ella misma viajara desde el futuro, y teniendo la opción de evitar ese accidente finalmente no lo hiciera, para poder así decir que ella misma se había dado los poderes... perdona, pero eso me suena a religión, ya sabes, Padre, Hijo y Espíritu Santo... A lo mejor ese es el problema, que estos discursos progreburgueses se están volviendo una suerte de religiones modernas,  abrazando nuevos dogmas de fé, y el problema de los dogmas es que no se pueden razonar, ni discutir. En este caso el dogma parece ser que obtener tus poderes por accidente, si eres mujer, es machista....

Eh..... díselo a Hulka

En fin, esto viene a conectarse con la ya larga pelea entre fans en las redes. Y es que ante el aúge de las histerias identitarias, que partiendo de bases a priori muy respetables, están cayendo en desbarres muy importantes (porque, tengamos esto SIEMPRE en cuenta, dentro de cualquier organización, por muy nobles que sean sus propósitos, hay seres humanos, y los humanos tienden a equivocarse, y nos solemos equivocar MUCHO Y no digamos ya si partes directamente de una posición extremista.) debido a estas peleas de patio de colegio entre los que consideran que hay una agenda feminista radical empeñada en cargarse los comics , y los que consideran que todos los lectores que no aceptan bien los cambios en los personajes son todos como esos engorilaos que se han acabado montando su propio Bunker, viene toda esta historia del Comicsgate. La versión larga no pienso desarrollarla aquí, la corta es que madre mia como están las cabezas.

Y volvemos al asunto del pifostio que se ha montado a cuenta, no ya de la peli, sino de cómo se ha querido vender. Marvel y Disney, que más que imponer agendas políticas a lo que van es a hacer PASTUQUI  tratando de abarcar el mayor espectro posible de espectadores y MONOPOLIZANDO el sector del entretenimiento (un tema que sí merecería un estudio pormenorizado),  sabían que esta nueva versión de la capitana Marvel, si se llevaba al cine, iba a FIDELIZAR un importante sector de público, el femenino, entre las espectadoras casuales,  las que ya son lectoras habituales de comic y esperaban ver más representación femenina en estas películas, o las que, lectoras o no, pero militantes activas del Feminismo de Tercera Ola, quieren ver "arder el mundo machirulo", así como a las niñas que ya son consumidoras de su material princeso, presentandoles a todas un personaje  supuestamente "hecho para ellas" que, al fin y al cabo, solo es la SUPERPRINCESA que Disney quiere añadir a su galería. En definitiva, lo que hay detrás de todo esto es algo tan prosaico como los lereles. Y la CAPITALIZACIÓN, por parte de una gran multinacional, de la histeria identitaria actual, que se ha quedado en copiar los cuatro clichés que se repiten más y estamparles su etiqueta con el precio. A partir de ahí, lo que ya hemos visto: Un enfoque de marketing muy oportunista que ha hecho más mal que bien, unas declaraciones desafortunadas de una Brie Larson muy subidita por aquí, una lluvia de mierda en twitter por allá, y ya tenemos la tormenta perfecta, donde da igual lo que digas, se va a malinterpretar, porque todos quieren sangre.

Y en definitiva, como he dicho al principio, la peli no ha sido para tanto, el mensaje de empoderamiento es absolutamente blanco y disney, y en cuanto a su trama... bueno, ya la están dando candela desde medios especializados como lo más flojo desde Thor el Mundo Oscuro, y por mi parte solo puedo suscribirlas. Ha sido mucho más todo el ruido, toda la mala leche, toda la rabia, y toda la falta de intención de diálogo que hay hoy dia en internet. Los comics no son el problema, sino la gente que se mueve alrededor queriendo convertirlos en arma arrojadiza en su pelea dogmática.

Y con esto me gustaría terminar. Una pequeña reflexión. Cuidado con los dogmas, porque hoy dia no veo más que eso en todos los discursos. Tenemos un problema sí, pero no es el feminismo, ni las superheroínas ni este batiburrillo de las actuales izquierdas que van un poco perdidas respecto a lo que debería ser la lucha obrera. El problema es la transformación de los discursos en dogmas, porque se adquieren visiones polarizadisimas, todo es blanco o negro, no hay reflexión interna ni autocrítica, se intenta censurar la opinión contraria, muchas veces recurriendo a ridiculizarla o echarle mierda encima... y en este escenario se crece el viejo enemigo, el que siempre estuvo ahí, el totalitario de toda la vida, el que nos lleva décadas de ventaja, en uso de lenguaje envenenado, agresivo, demagogo, victimista, en amenazar... y en cumplir sus amenazas. Estos a su vez empeñados en que hay una siniestra conspiración de bolcheviques, presidentes okupas, feministas, independentistas y terroristas islámicos para destruir occidente, que solo les han faltado añadir al cocido unos cuantos reptilianos e iluminatis para que esto ya parezca otra peli de Marvel. Yo ya estaba acostumbrado a ver reaccionarios de derechas, porque siempre ha sido su movida, pero en los últimos tiempos se está apreciando un tufo tambien muy reaccionario procedente de las izquierdas, por esta adopción de posturas dogmáticas que he comentado, y eso ha provocado la lógica reacción a su vez de los que ya eran reaccionarios per se, y estamos viviendo un engorilamiento nivel kingkong del conservadurismo, la xenofobia y la misoginia, que encima, están subiendo en las encuestas de intención de voto.Y desgraciadamente no es solo aquí. por toda Europa se aprecia esta tendencia.

Y lo más triste de todo es que detrás de esta escalada verbal de posiciones tan opuestas y de hacer acusaciones bastante graves que no hacen más que enmierdarlo todo aún más, los grandes ganadores, al final, van a ser los que miran la partida desde arriba, porque, al fin y al cabo, son dueños de los dados, las fichas y el tablero. ¿a quien ha benficiado todo el revuelo que se ha montado con la película? A los productores de la película.

Pues ahí está el verdadero problema, la estructura de poder de nuestro mundo y los principios en que se fundamenta. Pero de esto ya  hablaré en un próximo post.

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