martes, 14 de agosto de 2018

Aviso a navegantes.

He estado un tiempo sin tocar el blog, en parte por la mudanza que he hecho a la otra punta del país, y en parte por el follón que he tenido en casa ya solo para reanudar mis actividades, y esta no era una de las que he realizado más seguido (fallo que tambien quisiera corregir)

Y tambien en parte porque , aunque ciertamente se han acumulado temas de los que charlar, tambien he ido viendo, y lo he comentado en este mismo espacio, como la calidad del diálogo en las redes se ha ido enrareciendo cada vez a unos niveles más delirantes, al punto que ya no sabes por donde te va a venir la réplica borde o el ataque directo. Y ya sé que dije que precisamente pore sto dejaría de meterme a opinar en redes, pero no aprendo, a veces necesito hacer mi aporte sobre un tema, o matizar algo que ha dicho otra persona, y hay quien considera que en ciertos temas no puede haber matices, y que si no lo entiendo, me lo haga mirar.

Como ya he comentado más de una vez, las redes sociales, por sus mismas mecánicas, se han ido volviendo el perfecto altavoz para amplificar ideas sectarias, y una herramienta para segregar por ideología perversamente eficaz. Hoy dia asistimos a burbujas de pensamiento cada vez más cerradas y compactas y una masa social dividida de forma dramática. El nivel de ensañamiento que hace años igual solo veíamos en una discusión sobre futbol (que tambien dejalo ir) está hoy en conversaciones de todo tipo, y es lamentable. Porque además, la mayoría de debates se van de los hechos a cuestiones  subjetivas, con una fuerte carga emocional, y para alguien como yo, un ataque emocional es devastador.

Es demasiado, demasiada tendencia a prejuzgar a gente sin conocerla, demasiado ofendido profesional, demasiado victimismo gratuito y demagogia a cascoporro. Muchos movimientos sociales, a priori importantes y necesarios, están contaminados por individuos que solo buscan proyectar su ego y sus complejos a través suyo. Y en respuesta a estas actitudes, otras opuestas igualmente cerriles están ofreciendo el espectáculo más rancio y casposo que se haya visto fuera de Forocoches. Donde algunos tratamos de dialogar y tender puentes, otros muchos solo quieren tirarlos abajo porque al "enemigo" no hay que darle cuartel. Pues mira por donde, a partir de ahora yo tampoco le voy a dar cuartel a nadie que me venga con esas actitudes.

Si me vienen con argumentos machistas o misóginos, igual que si me salen con el "ni michismi ni fiminismi" o el "ya está el mansplainer" los voy a bloquear

Argumentos del palo de "Espanya ens roba" o de "Esos catalufos rompespañas" , "Esos rojeras podemitas" o "A por ellos oeoeoe" los voy a bloquear

Si en una discusión sobre un tema, la conversación deriva en un ataque personal los voy a bloquear

Si se pone en duda mi conocimiento de una cuestión, simplemente porque no les ha gustado mi exposición sobre el tema, o porque sostienen que por ser X  (o no serlo) no puedo opinar, los voy a bloquear.

Y así, desgraciadamente, voy a acabar delimitando un espacio alrededor mío. Porque si empezamos con esa mierda de los espacios seguros, yo tambien voy a tener el mío, y así, al final, vais a ver lo solos que estaremos tod@s y el eco que se forma en tu propia burbuja.

Espero que el aviso por si solo sirva como medida disuasoria, y para que todo el mundo recuerde que hay una cosa muy sencilla que se llama RESPETO  y que parece que se les olvida a los que vienen ofendiditos de casa. Personalmente, no tengo ganas de ponerme a bloquear peña a diestro y siniestro. Prefiero dialogar, obviamente, con quien escuche. Pero tambien que a la primera faltada, no me va a temblar el pulso.

Nada más por ahora. En breve más posts.


3 comentarios:

Gurrupurru dijo...

Es verdad que el espacio para un debate tranquilo está muy mermado, es una pena. Ánimo y ojalá cambie la tendencia.

Salvador dijo...

Este es un tema recurrente. Si el comentar o no en las redes sociales.

Yo por mi parte he tenido que aprender por las malas que me es mejor no opinar, y en caso de querer hacerlo, mejor en persona, donde el diálogo se vuelve algo más fluido y donde aún es podible, aunque no siempre, razonar y llegar a un consenso.
Pero en las redes esto es una utopía, bien porque en el lenguaje escrito se pierden gran parte de los matices del mensaje (el lenguaje corporal, la entoncción) que hacen muy fácil que se provoquen malentendidos, o bien porque aquel con el que hablas simplemente pasa de leer tu texto y se dedica a recitar su discurso a ver si te lo meter por saturación.

En mi caso lo que hago es bloquear las publicaciones de aquellos que considero que lanzan mensajes toxicos. No los bloqueo por completo, ya que ellos lo verían (y en algunos casos son familiares...), simplemente no poermito que su mierda contamine mi muro y me envenene poco a poco.

Otra cosa que hago es no publicar nada personal. En contra de lo que muchos creen, las redes sociales, especialmente FaceBook, son de todo menos privadas. Es un escaparate en el que es estás expuesto a que te juzguen, y en este mundo supercapitalista y de ideas extremas, la privacidad es demasiado valiosa y las opiniones personales pueden tener un precio muy alto si las haces en público.

Mi recomendación es animarte a que sigas con la idea que has expuesto, bloquea a aquellos que consideres extremistas e intolerantes y reserva el diálogo para esos momentos en persona con una buena cerveza en la mano. ;)

Max Power dijo...

Las redes sociales se han convertido en un vertedero de opiniones tóxicas. En los últimos años he ido abandonando el uso de todas las redes sociales, en parte porque no quiero verme tan expuesto (como comentan más arriba), en parte por la toxicidad. Ahora tímidamente vuelvo, pero con la firme decisión de sólo atender a cuestiones de ocio. Gente que me llena el timeline de política y similar, gente que silencio.