sábado, 6 de mayo de 2017

Maquinando maldades


Este último año he estado muy disperso, y ya ha sido mucho que me metiera a empezar unas cuantas cosas, ya que , debido sobre todo a la marcha de las cosas en nuestro mercado, la apatía se había apoderado de mí. Es algo que no puedo evitar. los años pasan, la gente va cambiando, pero este pais no se adapta. ya sé que muchos se están buscando las castañas fuera, pero mi objetivo, desde hace muchos años, ha sido construir algo aquí mismo, que permanezca, que genere trabajo, que inspire a más gente a hacer lo mismo, para que cada vez menos tengan que coger la puerta a salir a un mercado exterior, de trabajos muchas veces de agencia, cada vez peor pagados, porque, realmente, la situación ya no es la de antes.

Y es que, a lo mejor no lo hemos pensado, pero el problema que tenemos aqui, de mentalidad ante la cultura y ante nuestro oficio, se está juntando con circunstancias globales, de cambios de paradigma, de formato, de prioridades. El mercado es eminentemente audiovisual y multimedia, y el actual modelo de comic se está quedando metido en su propia burbuja. El púiblico cada vez es más especializado (y más mayor) y no crece. Los precios de las commissions alcanzan en algunos casos dimensiones estratosféricas. Igual que pasa con el arte de vanguardia. El comic vive sumido en su propia burbuja, y cuando esta estalle, nos preguntaremos donde está ese consumidor que ayudó a que el mercado se estableciera, el lector ocasional, el público masivo. O quizá muchos ni se lo pregunten, buscarán otro campo de negocio que parasitar y a otra cosa.

El fenómeno del manganime ha creado muchos nuevos lectores, de los cuales, es probable que una parte siga consumiendo manga durante años, aunque es poco probable que se dirijan a otros estilos de comic. Este producto vino a llenar el hueco que dejaron en los 80 tantas publicaciones infantiles juveniles, de las que entonces éramos productores masivos. La desaparición de Bruguera por su propia decadencia dejó un agujero que en parte se llenó con los superheroes, que ya tenían su propio público, algo más mayor, y el manga, y los autores de la desaparecida editorial encontraron acomodo en Ediciones B y otras, pero no hubo realmente una renovación y se perdió una rama de lectores potenciales. Los autores de mi generación, que estábamos llamados a tomar el relevo, nos quedamos sin sitio donde hacerlo hacia finales de los 90.

Por esto, porque para construir hay que empezar siempre por los cimientos, es por lo que llevo meses dándole vueltas a que la forma de construir algo que funcione empieza por ganarse al lector más joven. En el pasado Salón del Comic de Zaragoza me encontré con una estampa que apenas se aprecia en eventos grandes tipo Ficomic o Expocomic, salvo quizá el domingo a la tarde: familias que venian mirandose las paradas y stands buscando algo para los pequeños de la casa. Ese vacío lo están llenando las publicaciones basadas en licencias de la tele o videojuegos, que son basicamente infocomerciales con mucha foto y mucho anuncio.  A mi me interesa que el producto a venderte sea el comic en sí.

Mi proyecto, o proyectos, porque si, es verdad, mi celebro va en multicanal, consiste en iniciar una serie de publicaciones a precios asequibles, de distinto tipo, y de interés para mayores y pequeños. Este mismo mes anunciaré el primero de ellos, a ver que os parece. Empezar con precios asequibles es clave. El comic como artículo de lujo está muy bien, porque tiene que haber de todo, pero no puede ser la medida del comic en general.

Como ya mostré hace no mucho, una de mis ideas es realizar un comic con personajes de fantasía un poco al estilo de los Pitufos o Astrosniks, de los que he estado un tiempo intentando conseguir los derechos. Estética de videojuego, diseños muy tridimensionales y tramas sencillas con diversion, humor y que transmitan valores.

Paralelamente a esto, tengo mi ya vieja idea de universo de bolsillo con toda clase de bichos, superheroes (como yo entiendo los superheroes) y robots gigantes: Let´s Rock. Que de darle tantas vueltas, efectivamente, se me ha quedado algo más viejo de lo que suponía, y necesita un replanteamiento. El problema ha venido de que al principio, aconsejado por gente cercana, ofrecí este proyecto, o proyectos, a varios editores y la respuesta siempre fué un arqueo de ceja. Aparte de que las condiciones económicas no me convencían, porque ese es otro de los caballos de batalla a abordar: No acabar malvendiendo un buen producto por menos de lo que vale el tiempo que me lleva hacerlo.

Así que de ese cúmulo de historias y personajes, inicialmente, he cogido una, la de los robots gigantes TRUE METAL, como un producto independiente, sin necesitad de conectarlo con nada más. A ver que tal funciona. Una trama que gustará sobre todo a los nostálgicos de Mazinger Z y a los fans de los mangas de super robots, con un contexto más de aquí, y que raramente se ve en este tipo de historias. Aqui debo decir que por igual me ha venido gente a aconsejarme que me la autoeditara o que se la ofreciera a algún editor de los existentes. Y yo voy a tratar de hacer lo mejor para mí, que llevo mucho tiempo sin hacer las cosas de esa manera. Muchos favores llevo ya en mi cuenta y aunque no soy de esos que los van recordando, tampoco quiero acumular más. Trataré de hacerlo de la forma en que a mí me salga más a cuenta el tiempo empleado.

Porque es es otro problema que me encuentro muchas veces cuando le llevo un proyecto mio a una editorial: acabo vendiendolo por menos de lo que vale mi tiempo por hacerlo, confiando en las ventas, y luego, ya sea porque la campaña no se hizo bien, porque la difusion no ha sido la suficiente, por una distribucion pobre, o porque sencillamente, no hemos convencido al público, la cosa se queda en es el limbo de las publicaciones que ni pierden dinero ni lo ganan. O en el mejor de los casos, se obtiene beneficio despues de 2 años.  Por eso me he olvidado ya de hacer tochos de 100 pags o más, salvo alguna excepción.

En cuanto a KFM, el webcomic que continúa las andanzas de Kung Fu Mousse, tengo el proyecto de sacarlo en papel una vez que recabemos la suficiente cantidad de seguidores, y veamos si eso se puede traducir en ventas reales. En ese caso haríamos una serie de recopilatorios con páginas extras y otros regalos. Tambien queda en el aire qué va a pasar con los 3 tomos que componen Paladines del Horóscopo, la parodia reciente que realicé primero para el mercado francés y que sigue inédita aquí. Se ha ofrecido a varias editoriales, pero si veo que la cosa va para largo me plantearé hacer tambien un crowdfunding para lanzarlos uno a uno. En cualquier caso, el Patreon que abrí el año pasado para sostener el webcomic de KFM marcha bien y quiero potenciarlo con más contenidos

El patrón que me quiero fijar para las publicaciones que haga, al margen de True Metal, que por ahora va a ser número único, o Valken, que ya tiene ese formato, es realizar cuadernos de 48 pags, con una periodicidad de dos al año. las publicaciones infantiles-juveniles necesitan una cadencia que ayude a fidelizar público.  Todo ese invento de Let´s Rock! o Microids deben tener ese formato. Yo en un año me puedo hacer tranquilamente 3 de estos, si las condiciones económicas me lo permiten. El problema suele ser convencer a según quien para que te edite 2 o 3 comics en un año.  Por mi parte, he pensado las formas de ponérselo facil al editor, abaratar costes, reducir el número de páginas ¿y sabeis qué? que al final, el único formato que me salía rentable en las condiciones que me iban a pagar, era la grapa de 30 pags en B/N. Vamos, el mismo formato que tuvo en su dia el Dragon Fall, y esta vez ni siquiera podría ser mensual. Vamos, que no.

Personalmente, me quiero agarrar al formato de 48 pags, a ser posible a color, y de periodicidad semestral, aunque los comienzos serán lentos. Si al final me lo empiezo autoeditando yo, pues se va a intentar que en algun punto se sostenga pòr sí mismo. Aparte de comics, tengo pensados otros productos complementarios, a fin de tener variedad. Es verdad que nos ha pillado la crisis, pero el comic nacional ya había entrado en decadencia mucho antes.  En cualquier caso, es muy importante que no perdamos de vista al lector ocasional y estemos dispuestos a crear nuevos lectores, porque en esta era de desintegración de la información y de los derechos de autor en la red, y hablo a nivel global, de todo el planeta, la nuestra puede ser la última generación de autores de comic que aún nos podamos plantear vivir de esto. A menos que hagamos t@d@s algo al respecto.

Muy pronto, novedades.



2 comentarios:

Charlie Gurrupurru dijo...

Mucho ánimo y ojalá te vaya muy bien :)

aaron morales dijo...

Desde que cayó en mis manos Star Hounds me ha encantado tu trabajo, son muchos años siguiendo tu trabajo. Y que sean muchos años más. ¡¡¡Valor y suerte!!!.