jueves, 23 de febrero de 2017

Hasta el Infinity, y poco más...




Uno de los productos Disney que mas llamó mi atención en los últimos años, más allá de las películas, fué la marca Infinity, una buena idea inicial, desarrollada a medias. La parte buena: una gama de figuras coleccionables con un diseño precioso, minimalista y estilizado, muy a lo Pixar, todas con chips para usar en el juego que estaban desarrollando, que por desgracia no pasaba de ser un plataformas muy genérico con algunas variaciones y un editor de niveles que pudo dar mucho más de sí. Ante la competencia de los Amiibo de Nintendo (cuyas figuras ofrecen items para un monton de sus juegos) o los Skylanders, que fueron un poco los pioneros de la idea de combinar videojuego y figuras con chip, y la llegada finalmente de Lego: Dimensions, en el mismo plan. Disney, lejos de replantear y mejorar su producto, se limitó a sacar algunas remesas más de figuras, aprovechando las recientemente adquiridas franquicias de Marvel y Star Wars y finalmente, optaron por cerrar el chiringuito. La
competencia no tenía figuras con tanto estilo, las de Skylanders son enormes pero toscas en su acabado, las Amiibo son tambien de gran calidad, pero cada una de su padre y de su madre, basadas en cada juego, unas mas realistas, otras mas peponas, otras de ganchillo... con lo que no hay una línea común, más allá de la imagen de marca de Nintendo, y las de Lego, son, pues eso, legos. La linea Infinity resultaba un poderoso reclamo ya simplemente para el coleccionista con gusto que quería reunir una selección de personajes de Disney, Marvel y Star Wars en este formato, las usaran o no para jugar al susodicho juego, pero claro, el juego era la base del invento, y no estaba acabando de funcionar bien en las tiendas.  He sabido que Disney canceló la producción de las figuras y del propio juego justo cuando ya tenían los prototipos de Dr Strange y SpiderGwen. En vez de analizar lo que pudieran estar haciendo mal y solucionarlo, cerraron el grifo y a otra cosa. Ahora todas estas figuras se están saldando, pero seguramente en un año o dos se pondrán por las nubes entre los colecionistas. En fin, esas pequeñas ideas con potencial que surgen del oportunismo empresarial y mueren por ese mismo oportunismo y su falta patológica de ganas de arriesgar. Ahora cabe preguntarse cual será el siguiente movimiento que hará la casa del ratón para resarcirse del revés, y seguir en su linea de absorber competidores ¿Comprar Lego?