viernes, 22 de abril de 2016

El mal no tiene género.


Soy un opresor.

Nací con pene y me van las tias, así que soy un opresor, formo parte de la estructura heteropatriarcal, Lo tomo o lo dejo.

Pues lo dejo.

De hecho, lo dejé hace mucho tiempo. Desde que empecé a darme cuenta de cómo funcionaba el mundo.

Ahí empezaron mis primeras depresiones, que no eran exactamente percibidas como tales ¿que crio de 12 años coge una depresión? Sí que notaban mis padres que algo me pasaba, mi irritabilidad en clase, mis ataques de ansiedad a lo largo de varios cursos. falta absoluta de concentración,siempre inmerso en mis fantasías, notas muy irregulares...  asi que me pasearon por varios psicologos y un par de pedagogas.

Su pronóstico era que de mayor iba a resultarme dificil encajar en el mundo adulto. La terapia que se siguió, enseñarme relajación y meditación. Hasta ahora he ido echando mano de ambas en momentos de mucho estrés ¿y qué me causaba tanto estrés? Pues sencillamente, ser demasiado perceptivo.

Desde crio iba viendo que el mundo de fuera no cuadraba con lo que me iban enseñando en casa, los conceptos de justicia, equidad, dignidad y trato a las personas. El mismo colegio yase coinvirtió en un muestrario de muchas de esas cosas, y ahi empezó mi conflicto.Me educaron en una serie de reglas que luego ahi fuera nadie seguía, y menos los que se les suponía una posicion de mayor responsabilidad. Me daba cuenta, perfectamente y nadie se lo esperaba. Yo pasé de niño a pensar como un viejo gruñón y desencantado antes de llegar a la adolescencia, eso desconcertaba mucho a mi entorno. Me refugié en una burbuja de historias de ficcion y fantasía y me convertí en un friki de manual. Con los años, me interesé por el Rock Duro y hasta hoy sigue siendo mi música preferida. Soy totalmente anti-modas y prefiero la actitud punk ante la crisis de los 70 que el moderno activismo actual, con el que el sistema juega como quiere. Aquello me parecía más autentico.

Y esto nos lleva al tema con el que abro el post. A lo largo de mi vida he sido prejuzgado de muchas maneras. Como soy vasco y algo rojeras, en los 80 y 90 era un terrorista en potencia, como jugador de rol, fuí candidato a piscópata, como fan del heavy, un proyecto de delincuente, yonqui y probablemente un machista absoluto, y siendo simplemente un friki, ávido lector de comics, aficionado a la Ci-Fi y a los videojuegos, ya presupone la gente que soy un inmaduro.

Esta sociedad no tiene autoridad moral para dar lecciones de madurez. Y mucho menos de responsabilidad. Lo que nos enseña es que el individuo es insignificante, cosificable, manipulable, que no importas un carajo, y que lo único de peso es cuanto posees y cuanto aportas al reparto del pastel. Yo, que valoro toda vida, digo NO a tanta mierda.

Hemos perdido mucho pelo y caminamos erguidos, pero seguimos conduciéndonos como mandriles. Peor aún, los mandriles no son conscientes de que van a morir, pero nosotros sí. Nos domina desde el inicio de los tiempos el miedo a la muerte, a desaparecer, a dejar de ser, y eso nos vuelve ávidos, egoistas, cobardes... Por instinto somos depredadores, territoriales y violentos, pero a estas alturas podemos (o deberíamos) razonar, y sin embargo,nos sigue dominando, porque el miedo ha sobrevivido. Y así seguimos desde hace miles de años, depredadores, territoriales y violentos. Más incluso que muchos animales, y tambien el doble de posesivos. Hemos construido civilizaciones en torno a fes que nos protejan del terror a la desaparicion a la vez que pirámides de control para la depredacion de recursos, y nos hemos convencido de que este sistema funciona, hasta el punto de negar que exista cualquier otro. Muchas voces afirman que el enfoque es equivocado, voces que ven más allá de esta forma de entender el mundo tan cuadriculada y limitada, y son rapidamente acalladas, peor aún, distorsionadas por el influjo de los propios atavismos que he mencionado, que hacen que surjan posturas radicales, tan violentas y cerradas de mente como las sociedades contra las que quieren protestar, lo que desarticula su discurso y hace que sea trivializado.

Volviendo al tema de los prejuicios, resulta que, aparte de todos los que he mencionado, a los que podríamos añadir, que por ser español, fuera ya asumen que soy un vago y un ignorante obsesionado con el futbol, resulta que por ser hombre soy un opresor de la mujer, porque formo parte de una sociedad que oprime a la mujer y no me doy cuenta ¿que no me doy cuenta?

Me doy perfecta cuenta, esta civilización anclada en sus atavismos, en su construcción de pirámides de poder, desdeña cualquier motor de cambio, y las mujeres mayormente han sido siempre grandes aliadas del progreso, de pensamientos más moderno y menos arcaico, y debido a eso, han sido tradicionalmente acalladas, relativizadas, estigmatizadas con el pecado original y consideradas el sexo debil. Porque, naturalmente, ser capaz de empatizar con tus semejantes y expresarte emocionalmente es de debiles.  Cuidado, aquí ya hay muchos que han equivocado el tema del debate. La clave no es la mujer, la clave es el cambio, la clave es todo aquello que pueda debilitar al sistema. Librepensadores, progresistas, artistas, eruditos, liberales (no confundir con neoliberales, que ahora trataremos) HOMBRES Y MUJERES

El sistema no quiere "debilidad", no quiere autocritica, ni transgresion, no quiere ser replanteado ni puesto en cuestion. Pero ¿sabeis quien es el sistema? esto tiene su gracia: Todos y nadie.

Los pésimos valores en los que nos educamos crean gente ávida de subir sobre su prójimo, esto hace que siempre haya arriba una minoría (muy grande así todo) que acapara la mayor parte de los recursos, y los que estamos abajo aspiremos a subir arriba en algun momento, esta bonita ideología que explota lo mas mezquino del ser humano se llama neoliberalismo, y te vende prosperidad para tí y los tuyos a cambio de renunciar a las conquistas sociales. Una puesta al dia de los caciques tribales de toda la vida.



Aunque nos parezca que occidente es la decadente, que el capitalismo es el origen de todo mal, tampoco es así, como ya digo, la cuestion es compleja, mucho. En todas las culturas,en todas las eras de esta tierra, de nuestra especie, se han venido repitiendo los patrones, los mismos abusos, las mismas desigualdades, la misma injusticia, y a lo largo de los siglos tambien han ido surgiendo vientos de cambio, pero siempre se estrellan con muros de inmovilismo conservador.

Un pensamiento que se identifica además con una imagen  estándar claramente masculina como casi todo en esta concepcion del mundo. Siempre he pensado que a este mundo nuestro le sobra testosterona, y cuanto más sé sobre los procesos del ser humano, más lo creo. Nuestra especie antes presentaba unos niveles mucho más altos, en hombres y en mujeres, y progresivamente los ha ido reduciendo, pero aún hay presente mucha en nuestros organismos, principalmente en los hombres, siendo la responsable de toda una serie de procesos que tienen mucho que ver con todos esos comportamientos atávicos de los que vengo hablando. ¿sería mejor un mundo sin tanta testosterona? ¿dejaría el ser humano de ser tan competitivo, agresivo y territorial? Probablemente, pero no categoricamente. Ahora mismo, afirmar que una de las claves del problema reside en una cuestión hormonal resulta una reduccion del tema demasiado simplista. Despues de todo tenemos discernimiento ¿no?

Lo que tambien es una reduccion excesivamente simplista es enfocar la cuestión sobre ese famoso "heteropatriarcado" antes mencionado, como si el hecho de que el sistema sea el resultado de una progresiva y lenta construccion misógina y sexista signifique que el propósito detrás del sistema sea el sexismo en si mismo, cuando este es solo una de las consecuencias.

Porque, y aqui a lo mejor,alguno se sorprende, resulta que el famoso y tan nombrado "sistema" no tiene un propósito, no persigue nada, solo es una estructura piramidal replicada a lo largo de eras que va completamente en automático, moviendose por pura inercia. Todos nosotros/as nos movemos actualmente por pura inercia NO VAMOS A NINGUNA PARTE. Los que se supone, están arriba del todo, por ser las mayores fortunas del planeta, tampoco saben a donde va todo esto ni les importa, no tienen ningun plan, no tienen objetivo, solo mantenerse ahi arriba mientras la cosa aguante. Y ahí arriba hay hombres y mujeres muy, muy poderosos e influyentes, para quienes la guerra de sexos es una pura anécdota y se la sopla completamente.

Mientras tanto, aquí abajo,el resto de los mortales nos vemos enfrentados por cuestiones ideológicas, territoriales, religiosas y de género. Cuestiones que en si mismas son solo un laberinto de espejos. Además, desde la era de internet, el debate por las redes se ha vuelto un dialogo de sordos a gritos, esta herramienta de comunicación tan poderosa está siendo muy mal utilizada, porque te permite discriminar con facilidad al que no piense como tú y formar grupos que piensen igual, solo para darse la razón unos a otros. El activismo de todo cuño está cayendo en el gesto de cara a la hinchada y al postureo. Y eso al sistema no solo se la sopla, es que les va de perlas para que nada cambie.

Yo no creo en la diferencia de género. jamas en mi vida lo he creido y jamás lo haré. Para mí las oportunidades son y han de ser las mismas para hombres y mujeres, todos seres humanos, en definitiva. Pensar otra cosa es mezquino e inmaduro. Igualmente inmaduro es poner a unos paises sobre otros o pensar que el problema de Oriente Medio es una cuestion de religión. De la misma forma las mujeres no tienen ninguna necesidad de echar a los hombres las culpas de todo, prejuzgarles a todos por los que son realmente misóginos y tóxicos, de hecho me consta que eso solo lo hacen las feministas radicales, que tienen en la escritora Andrea Dworkin a uno de sus estandartes con frases tan simplistas como la de arriba. Un discurso tan peligroso como el que afirmaba que los judios habian arruinado a alemania. Hay buenas y malas personas, la nobleza no tiene género, tampoco la mezquindad. No caigamos en ella. Eduquemos en la igualdad en base a las tesis feministas, sin ira, sin prejuicios. Desmontemos el discurso misógino, cualquier discurso tóxico de este sistema nuestro, de todos los sistemas de este planeta, privándolo de su mayor carga ideológica: EL MIEDO



Porque el miedo es la madre del cordero de todo el asunto, está detrás del sexismo, de la homofobia, de la xenofobia, de las pirámides de poder y dominio, de la rapìña de los recursos ante el temor a no tener bastante, de las religiones, de los sistemas impuestos por la fuerza, de la angustia vital de la humanidad ahora y en todas las eras. El miedo sí que sería algo que resultaría realista y efectivo eliminar de nuestro mundo. desactivarlo como herramienta de control, como medio de desinformación, como interferencia de la comunicación y de la educación. El miedo es la clave incluso de como podemos llegar a ser más animales que los propios animales. la testosterona, como he dicho antes, tiene mucho que ver con la agresividad territorial y sexual, pero no somos animales, podemos elegir, tenemos discernimiento. Lo que anula nuestra capacidad de discernimiento es el maldito miedo.

Por culpa de ese miedo, de esa fuerza de bloqueo que impide la empatía, el entendimiento entre los pueblos es tan dificil. Yo mismo en oriente soy considerado un decadente occidental, como fuí bautizado cristiano/(sin preguntarme ni nada) y me permito el lujo de cuestionar todas las religiones, hay quien me considera un infiel que ofende a su fé y a su profeta, en los paises más machacados por este orden mundial tan poco solidario me verán como un afortunado hijo de perra que nada en la abundancia (ahora mismo estoy sin un duro) Y aquí, mismo en casa, ya solo por ser un hombre adulto, puedo ser visto hasta como un pederasta en potencia. Cuando voy por la calle, yo, que desde pequeño he sido de escanear a la gente de arriba abajo, ahora me encuentro a mí mismo rehuyendo miradas y yendo con pies de plomo, cambiandome de acera si me cruzo con una mujer en una calle solitaria por la noche, porque soy grande y con greñas y la puedo acojonar. Eso, chicos y chicas, eso es el miedo y sus consecuencias, esa es la gran MIERDA  en la que todos estamos inmersos.

Pues yo ya estoy cansado, como he dicho al principio. Me he tirado años viviendo con miedo, un miedo que me ha bloqueado demasiadas veces. Trabajemos junt@s para eliminarlo de nuestro lenguaje, de nuestro imaginario colectivo, porque nos hace prisioneros, nos vuelve unos contra otros y nos obliga a mentirnos. No nos maltratemos, si alguien lo hace todos hagamosle el vacío, enseñemosle que los demás importan, que todos somos NOSOTROS. Tiremos por tierra los argumentos neoliberales, sexistas, homófobos, xenófobos, fascistas, de todo género. Se están haciendo avances, es verdad, pero van muy lentos para lo cortas que son nuestras vidas y los cientos de dramas personales que hay en este mundo. Esa es otra verdad que a veces obviamos, que cada caso es distinto.

Por eso, dejémonos de discursos tóxicos y simplistas, empecemos a sumar en vez de restar, por favor. Como digo, ya estoy cansado, estoy hasta las narices, de la codicia humana, de la mezquindad y la cobardía, de la desidia que resulta de combinar esas dos cosas, y de que distintos colectivos se dediquen a echarse las culpas unos a otros de toda la mierda.  El verdadero enemigo, el verdadero mal no tiene género, ni cara, ni ojos, somos todos nosotros y a la vez no es ninguno. Dejemos de tenernos miedo.





11 comentarios:

César dijo...

Empiezas a vislumbrar cómo funciona pero aún no has llegado a una conclusión completa. Poco a poco.

De momento me limitaré a matizar lo que has dicho de la testosterona. Has nombrado la parte "mala" de ésta pero te has olvidado de la buena. Recuerda que la testosterona es básicamente lo que a los hombres nos hace masculinos, o sea no-mujeres. Y la masculinidad, tan tristemente denostada en esta época, al contrario de lo que mucha gente cree hoy día, es justo lo que nos separa de estar en el paleolítico.

La curiosidad por las cosas, la inventiva, el riesgo, el ir más allá del conservadurismo y el pragmatismo personal, en definitiva la construcción de la civilización, la debemos enteramente a los hombres, los cuales hoy en día (incluso en países desarrollados donde ambos sexos pueden estudiar y trabajar en lo que quieran) siguen siendo los que hacen prácticamente todo lo relevante.

Sí, el hombre es el que sigue creando, inventando, construyendo, transportando, reparando, descubriendo, etc. etc. prácticamente todo salvo contadísimas excepciones femeninas (que bienvenidas sean, ojo).

No somos iguales. La igualdad tiene que ser de oportunidades y hace mucho tiempo que existe ya. Pero somos en tipos de aptitudes y en la actitud. Y por tanto los resultados que obtiene cada sexo son y serán diferentes.

Nachomon dijo...

No estoy de acuerdo. Yo veo el mismo potencial en hombres y mujeres, para lo bueno y para lo malo. No tenemos porqué pensar igual, ni tener exactamente las mismas preferencias, solo ponernos de acuerdo en lo fundamental y construir la sociedad juntos.

César dijo...

El potencial es posible que esté ahí, pero es que no es un problema de aptitud, sino de actitud. No hacen más ni llegan más lejos porque no lo necesitan, no les interesa, no les hace falta y... ya lo hacemos nosotros.

Cuando tienes la vida social, el respeto, el buen trato, la comprensión, el doble rasero a tu favor solucionados sin hacer ni el más mínimo esfuerzo porque al ser mujer tienes el control sobre cuándo se tiene sexo y por tanto la mitad de la población te proporciona dicho preferente, la vida es muy, muy diferente. Para ellas es tan simple como coger un trabajo sencillo, repetitivo y rutinario que les de estabilidad y agenciarse a un tío que sí se lo haya currado para poder obtener sus recursos.

Esa dinámica es la tendencia general y si nosotros pudiesemos decidir cuándo se folla, por ley del mínimo esfuerzo haríamos lo mismito que ellas. Claro que entonces la civilización tampoco existiría.

No todas actúan exactamente igual pero la grandísima mayoría sí lo hace y así seguirán porque es la tendencia propia de su sexo, igual que nosotros tenemos la nuestra.

En lo primero que hay que ponerse de acuerdo es en aceptar que somos diferentes.

Madcore dijo...

En partes del texto me he sentido como si alguien estuviese contandome mi vida, y me he quedado algo en shock.

Es que no puedo evitar compartir todas y cada una de las palabras que has escrito aqui, y ahora me he quedado meditativo sobre todo lo que has dicho.

Salvador dijo...

Creo que cometes un grave error de juicio César. De la misma manera que Nacho ha dicho que sería absurdo limitar el problema a una simple cuestión sobre la testosterona, tu también simplificas y generalizas a la sociedad solo por la presencia o no de dicha hormona.

A grandes rasgos, la testosterona aporta características que consideramos "masculinas" (que no quiere decir buenas). Esto a nivel físico hace referencia a nuestra musculatura y capacidades físicas y además de ciertas características psicológicas como pueden ser la agresividad y la mayor o menos afinidad hacia las acciones/actitudes "violentas" y/o agresivas. La testosterona marca partes de nuestro comportamiento y desarrollo, en especial en el género masculino, pero de ahí a decir que gracias a ella, la sociedad a evolucionado a mejor, me parece que te estás columpiando mucho.
Además, la testosterona no tiene nada que ver con la

Y lo que es más, partiendo de esa tesitura, para mi gusto muy, pero que muy incompleta, has empezado a columpiarte en los mayores clichés del machismo que hay sobre la forma de ser de las mujeres y encima a querer justificarlos alegando que son "parte de su propia naturaleza" Prácticamente solo te ha faltado decir que las mujeres solo valen para cocinar y criar niños... que digo, lo has dicho, aunque no con esas palabras.

Te sorprenderías de la cantidad de mujeres que poseen las mismas características psicológicas que tu consideras "exclusivas" de los hombres. La curiosidad y el ansia de aventuras es algo innato en TODO SER HUMANO. Si la sociedad a lo largo de la historia a relegado a la mujer a un segundo plano, no ha sido precisamente por una actitud vaga por parte de ellas, sino por una estructura social que no les daba más opciones y que en muchos casos las obligaban a coger esos papeles secundarios. Y esto es algo que hemos llevado desde la misma prehistoria. E incluso, en sociedades más antiguas las mujeres tenían papeles de mayor peso que en muchas sociedades actuales. Pero si a una persona la crías enseñándole que su lugar en la sociedad es estar en segundo plano, te aseguro que dará igual si es hombre o mujer, que si lo adoctrinas en ese pensamiento lo tendrá muy difícil para salir de él por voluntad propia.

En serio podría ponerme a escribirte un tocho como una catedral de grande para demostrarte cuan equivocado estás y como es la actitud de gente como tú la que hace que las sociedades no avancen hacia una equidad autentica en la que el género no sea un característica a tener en cuenta. Pero ya sé de antemano que la gente como tú no tiene arreglo y que cualquier esfuerzo que gaste en ti será en vano. Así que disfruta de tu bendita ignorancia.

Y cambiando de tema, Nacho, al igual que Madcore, me he sentido reflejado en muchas de las partes que has escrito. Me ha impactado y la verdad es que el texto daría tanto para una larga reflexión, como para un buen debate para profundizar aún más en el mismo. ;)

Nachomon dijo...

Muchas gracias por el apoyo, y me parece muy significativo para la causa feminista que los hombres asumamos esta causa como propia. porque es una lucha de todos. Para mi no es una cuestion de género, para aquellos a quienes replicamos sí lo es.

Salvador dijo...

Acabo de darme cuenta que se me quedó un trozo sin escribir al final del segundo párrafo XDDD
Iba a decir que la testosterona no tiene nada que ver con "La curiosidad por las cosas, la inventiva, el riesgo, el ir más allá del conservadurismo y el pragmatismo personal". Porque de lo contrario puedo nombrar a muchas mujeres mucho más masculinas que la mayoría de los hombres. Y en el caso del riesgo, no solo no es la testosterona la responsable, sino que es la adicción a la adrenalina... que es una hormona que tiene que ver cero con la testosterona.

La inventiva y la imaginación tampoco tienen que ver con la testosterona ya que son cualidades presentes en ambos géneros y en igual medida. ¿que por qué entonces solo aparecen hombres inventores e innovadores en la historia y muy pocas mujeres? porque a ellas simplemente se les negaban sus logros o simplemente se les daba dicha opción. Como claro ejemplo te puedo nombre a la primera esposa de Einstein. La historia apenas dice nada de ella, pues bien, también era doctorada en física e investigadora, como su marido, pero incluso el propio Einstein la menospreció por ser una mujer...

Como ya dije antes, ejemplos hay para dar y regalar, pero no me pienso explayar.

Ala, tocho-post completado :P

César dijo...

Salvador, es cierto que podrás nombrarme a muchas mujeres masculinas. Pero esas muchas seguirán siendo, obviamente, unas poquísimas excepciones del total porque lo normal es que no lo sean.

Apelar a las excepciones para intentar cancelar el argumento del contrario lo único que se hace es reforzarlo.

Dices que yo poco menos que opino que las mujeres sólo valen para cuidar a los críos y poco más. No es cierto, porque usando la misma regla de las excepciones, resulta que también hay mujeres astronautas o presidentas del gobierno. Yo no he dicho que no valgan más que para una cosa. Lo que estoy diciendo es que los hombres llevan más de dos millones y medio de años diseñando, fabricando y usando armas y herramientas.

¿No os hace gracia la testosterona? Vale, pues llamémoslo predisposición biológica a la fabricación de armas y herramientas junto con la necesidad de sentir que se es hábil y diestro en el manejo de dichos objetos. Solucionado, así no tengo que apelar a una hormona en particular. Pero el hecho sigue siendo el mismo. No puedes estar de acuerdo con el recorrido evolutivo de una especie sólo para lo que te interesa. Lo siento, pero después de casi 3 millones de años con una separación clarísima de roles, no podéis pretender que de la noche a la mañana todas las mujeres se comporten y hagan lo mismo que nosotros. Ni para lo bueno ni para lo malo.

Dicho lo cual, tus acusaciones de que yo pretendo que la sociedad no avance no coinciden con lo que yo pienso. Entre otras cosas porque la sociedad ya ha avanzado. Y mucho. Ahora mismo las mujeres pueden estudiar, trabajar y dedicarse a lo que les de la real gana. Nadie les pone una pistola en la cabeza para hacer A en vez de B. Y sin embargo, tras varias décadas de dicha libertad, los resultados siguen siendo muy parecidos. Sí, obviamente que estudian y trabajan, pero al final del día, prácticamente todo lo que se idea, inventa, crea, mantiene, construye, transporta, repara, arregla, descubre... en definitiva, lo difícil, complejo, duro, estresante, arriesgado y básicamente relevante, lo termina haciendo en su práctica totalidad el hombre.

Y ya no sirven las excusas de antaño de que "no se les deja ir a más". Ya pueden hacer lo que quieran y siguen escogiendo los trabajos sencillos, repetivos, rutinarios y estables. Siguen culpando al patriarcado de que no llegan más lejos cuando resulta que no sólo son los hombres los que han conseguido que ellas puedan trabajar gracias al desarrollo científico, sino que encima en la práctica a la gran mayoría de ellas no les interesa ir más lejos y prefieren la estabilidad al riesgo, pues la mujer tiende a ser mucho más pragmática y conservadora.

La igualdad ya la tenemos conseguida hace mucho tiempo. Las pocas mujeres que quieren llegar lejos ya han llegado y ya están llegando lejos. No necesitan nada más porque hoy en día ya tienen libertad total para hacer lo que quieran, igual que las demás.

Tanto victimismo a la mujer ya no cuela. No tienen excusas ni autoridad moral como la que aún podían tener en los 70. Lo siento pero hoy en día cada cual debe ser responsable de su libertad y de las decisiones que toma en su vida.

Redwine dijo...

Tampoco tengo tiempo a discutir punto por punto tus argumentos, César, pero por ejemplo:

"...después de casi 3 millones de años con una separación clarísima de roles..."
"...tras varias décadas de dicha libertad..."
"La igualdad ya la tenemos conseguida hace mucho tiempo."

Lo erróneo de estos tres párrafos se ve a simple vista. Aunque se ha avanzado mucho en poco tiempo, en el año 70 (hace nada) una mujer en este país tenía que pedir permiso a su marido para trabajar. Anda que no queda por hacer...

Polémicas aparte, yo estoy esperando como agua de mayo la segunda parte de Valken. En un mundo ideal sería un best-seller, Nacho no tendría que pasar estrecheces económicas y algunas cosas no haría falta explicarlas.

Un saludo a todos.

brokenheartfree dijo...

Acabo de leerlo. De acuerdo prácticamente en todo. No es peloteo ¿Me daría permiso para reproducirlo? Un saludo.

Nachomon dijo...

Es un texto muy personal. No sé si debería. De todas formas puedes citarlo o enviar un link si quieres. Gracias.