lunes, 25 de mayo de 2015

Femme Fatale: Chicas y Super Robots, primer intento.

Mientras hurgo en mis cajas de originales en busca de material para los extras de la reedición refinitiva de Dragon fall, estoy encontrando kilos de folios con dibujos de los que hacen ruborizarse, por lo vetustos, por la ilusion que s enota que les puse, y por el episodio que supusieron en mi carrera. vamos a repasar un poco ese episodio.

Corría el año 1995 y estábamos ya en plena producción de los primeros números mensuales  de DF. Camaleón Ediciones estaba empezando el proceso de efervescencia de publicaciones y andaban preparando una revista con mangas a la española, a ver si se podía explotar el mercado abierto por DF más allá de las parodias. RYU nació con vocación de tener continuidad, pero no acabó de funcionar y solo hubo el primer número, con esa portada de Carlos Olivares. De hecho, practicamente toda la cantera de Camaleón de ese año nos metimos a currar en esta revista.
Yo quería hacer algo que fuera totalmente opuesto al DF, así que propuse una historia de acción , con varios de mis temas preferidos, Ci- Fi, robots gigamntes, y mozas recias y aguerridas. El invento se llamó "femme fatale" y como DF fué entintado por Álvaro Lopez, que se curró hasta una stramas mecánicas que le daban un rollo muy pro. 


Con el cierre de la revista y la caña que tuvimos que darle al DF para mantener el ritmo mensual,el proyecto se abandonó. Vista hoy dia, la historia es tópicaza a más no poder. Mundo post-apocaliptico (despues de AKIRA, los mangas solo podian pasar en sitios así) Una ciudadela amurallada que aguanta, acosada por monstruos gigantes (...espera, estaba haciendo Ataque a los Titanes!) Un escuadrón de chicas con poderes psíquicos para poder fusionarse con sus robots de combate, tambien de apariencia femenina, que reunian influencias de muchos mangas que yo conocía de aquellos años, sobre todo Five Star Stories (Evangelion llegaría al año siguiente) Y personajes con mucha influencia de Shingo Araki, el del anime de Saint Seiya, E igual que en este manga, cada guerrera llevaba una armadura de un color distinto. Además, cada robot llevaba un arma diferente, en plan Tortugas Ninja XD






Además, cada una de las guerreras podía equiparse con una armadura personal de combate para poder luchar fuera del robot, El diseño tambien seguía mucho la onda de esos años. teníamos un artbook de Toshihiro Hirano en el estidio al que le dimos muchas vueltas buscando referencias para armaduras y robots gigantes.



Aunque el manga no continuó, y un año despues yo estaba ya metido a saco en los especiales que iba dibujando para Fanhunter, este proyecto ha sido, como muchos otros mios, reciclado para nuevos comics. Así, hoy dia estoy aplicando ideas para una nueva historia con robots gigantes, que va a formar parte de una cosa más grande y compleja. Los super robots siempre me han encantado, y todo este trabajo previo va a dar su fruto dentro de no mucho.

De todas formas, voy a recuperar este material y hacer una selección más extensa para poner en los extras del Kanzenban nº 4 de DF. Pienso que tienen mucho interés para explorar aquella época en que hubo , no solo un primer boom del manga, sino tambien de la producción de comic patrio en formato grapa.

Y sí, robots gigantes se recortan en el horizonte, eso y mucho más...



domingo, 10 de mayo de 2015

Salón del, del... ¿Salón?

Me he tomado mi tiempo para escribir sobre mis impresiones del Salón del Comic de Barcelona de este año. Lo he hecho sobre todo porque no quería sonar airado. Que ya unas cuantas personas me han advertido que no me va nada bien que se me vea airado, en terminos de imagen, en las redes sociales. Así que he esperado a que se pasara el calentón, tanto como el estado de Chof que me sobreviene tras la sobrecarga de un salón del comic, sobre todo cuando ha sido tan intenso y tan de no parar un segundo, como ha sido este.

Yendo por partes, lo nuestro funcionó bien, tan bien como cabía esperar y un poco más, o sea, que no paramos de vender y de dedicar ejemplares, turnándonos en el stand de Grafito y en el de Dolmen donde teníamos la reedición de Dragonfall, Y eso a pesar de las cada vez más altas tasas que impone la organización a los alquileres de los espacios. De hecho, gran parte de lo obtenido fué para pagar el espacio. Despues de recuperar lo invertido, no creais que nos hemos hecho ricos y cresos como princesos...

Y esto es parte del problema al que se enfrenta cualquier profesional que quiere usar el Salon del Comic de barcelona como escaparate para vender su producto, para hacer su trabajo. Que te ves obligado a pagar por trabajar y sin garantias de sacar ganancia. Y no, caballeros, me temo que la excusa de que " así te promocionas" ya no es suficiente. Internet está ahi y es mucho más eficiente si la sabes usar.

El año pasado, tras una larga serie de mails y una reunión en persona con el director del Salón, se logró al fin que se crease un espacio para los autores a un precio asequible y que resultó un acierto de cara al público muy aplaudido por muchos visitantes, aunque quedaron puntos por pulir. Este año se ha introducido alguna mejora pero basicamente se ha mandado el Área de Autores a un rincón donde muy poca gente supo ni que estaba. A uno de los pabellones laterales que quedan bastante fuera del recorrido de todo el mundo y a donde han apartado los stands de asociaciones, pequeñas tiendas y exposiciones que mucha gente ni vió. Tambien la oficinita donde se realizan las entrevistas con los editores invitados. Un paripé que cada nueva edicion me resulta más y más rancio.

Esta nueva área de autores se puso al doble de precio que el año pasado,sin que esta vez hubiera habido reunión previa para discutirlo. Se fué a hechos consumados y hubo que acatarlo y punto. Imagino que el problema se debió a que este año se designó a otra persona para llevar el área de Autores, y que esta persona no sabia nada de las reuniones y cartas del año pasado. Quiero pensar que no hubo malicia alguna y todo fué un cúmulo de casualidades. Por casualidad tambien esta misma persona es la que lleva el área de fanzines, que en los últimos años es cada vez más pequeña porque cada vez menos fanzines están dispuestos a pagar lo mismo que han pagado este año los autores profesionales por un cubiculo más pequeño aún. Esta edición esa zona constaba de apenas 5 fanzines en un espacio que, en palabras de una amiga "cabía en un abrazo" Muy poético. Suena mejor que "aquello era un kiosco de pipas"

Las exposiciones son otra cosa que en un salón del comic se debe cuidar y reservarles un espacio adecuado. hace años que veo bastantes más exposiciones que las que se anuncian oficialmente, que están claramente repartidas para tapar huecos. El resultado es bastante caótico y hay exposiciones que nadie va a ver. El espacio en el salón es un tema muy discutido desde hace años. El evento ha ido creciendo en extensión, y además, con los cambios en las normas de seguridad, sobre todo a raiz del madrid Arena, se han ido a unextremo absurdo, que hace que incluso en el dia de más afluencia el salón se viera bastante vacío. Los enormes huecos que no hay stand para cubrir se han ido llenando con exposiciones y así todo sobra sitio. Un montón.

Por eso os podeis imaginas el descojono que nos causó a los que estuvimos allá los 4 dias, cuando hicieron públicas las cifras "oficiales" de asistencia al salón del Comic. 113.000 personas entre los 4 dias. Si, si, como suena. Yo solo digo una cosa. El Salón de San Diego, el más grande del planeta, registró este año pasado unos 130.000 visitantes en sus 4 dias, llenando completamente un espacio de 11 hectáreas. La Fira de Montjuic no tienen ni la quinta parte de ese espacio y me quieren hacer creer que ahí han cabido 113.000 personas? Si hicieramos una media sale casi a 30.000 personas por dia, que eso ni el día que estaba más lleno. Además sabemos que los dos primeros dias no hubo ni la mitad de gente que el sábado y domingo,así que para que salieran las cuentas esos dos dias tenían que haber entrado cerca de 50.000 personas, y ni de blas.

En resumen. Aún hay mucho trabajo por hacer. Por parte de los autores de comic y pequeños editores nos toca ponernos las pilas y proponer eventos alternativos a este cortijo de cuatro grupos mediaticos, grandes almacenes y distribuidoras, y si queremos seguir apostando por él vamos a tener que trabajar muy estrechamente con ellos. Lo que hace años que no ocurre. Esta última edición de hecho hemos sido tratados con el mayor desdén por parte de su personal de seguridad, que casi nos echaron a patadas a partir de la hora de cierre. Luego hemos sabido que un buen puñado de ellos eran gorilas de discoteca. Cuidado. Eso es cruzar la línea

Este pais tiene una vision muy estereotipada de la cultura, y no digamos ya del comic, así que queda, efectivamente, mucha senda por andar. Al Salón de Barcelona le falta recuperar el sentido, el propósito ¿para qué exactamente se sigue haceindo, de la forma en que se hace? Se coge un pabellón enorme, se llena (bueno, ni eso) de stands, exposiciones y actividades, pero luego la gente apenas participa, apenas se mira las expos y apenas compra. Y es que el conjunto no lo ven atractivo. Hace años que es una cosa sin cara y ojos. Sin estilo. Sin carisma. Sin el suficiente gancho para el público y sin la suificiente empatía con los autores, siendo muchas veces las propias editoriales las que se lo tienen que currar. Soy consciente que a la organizacion les tiene atados en corto la Fira, y a la Fira la tienen atado corto los bancos, y no puede ser que tengamos una organización que trabaja de caseros, una serie de editoriales que tienen que hacer de la organizacion, y a los autores y libreros muchas veces haciendo el trabajo de los editores. Es desgraciadamente como viene funcionando el mundo del comic aquí desde hace décadas, pero nunca habia sido tan obvio. Resulta duro decirlo, pero creo que tenía más personalidad en los tiempos en que se hacía en la Estación de Francia, o años antes en el Borne. Eran tiempos en que pareceía que se lo creian más, o al menos el engaño estaba mejor montado.  Yo creo que hay que volver a otro modelo de salón, más bien festival, algo sencillo, honesto, accesible al público y justo con los profesionales.

Y se puede hacer.