jueves, 12 de julio de 2012

la Bestia Treintañera



Este año se cumplen nada menos que 30 de uno de los discos que más ayudaron a definir el sonido Heavy Metal en los años 80 y para la posteridad. The Number of the Beast, el tercer album de los británicos Iron Maiden.



Esta banda capturó mi imaginacion ya desde bien pequeño, porque el año que llegaron de gira con este album, la primera vez que venían a España, descubrí sus tres primeros discos en el escaparate de una tienda de Bilbao, y creo que me entró canguelo y todo XD Aún pasarían años antes de que descubriera lo que era el Metal. Las portadas de Iron Maiden de esos años, realizadas por el genial Derek Riggs, no han sido superadas hoy dia en estilazo y agresividad.


The Number of the Beast es uno de esos raros casos de album que encadena temazo tras temazo de principio a fin, arrancando con la explosiva "Invaders" y continuando sin bajar el nivel a lo largo de un repertorio de clásicos de la banda. "The Prisoner" "22 Acacia Avenue" "The number of the beast" "Run to the Hills"...No cabe duda que cuando grabaron este disco estaban en plena regeneracion de la banda, porque habían cambiado de vocalista, del gritón Paul Di´Anno al eficaz Bruce Dickinson, su más duradero frontman. Clive Burr, el batería, grababa su último disco con ellos (sería sustituido por el actual, Nicko Mc Brain, en el siguiente, "Piece of Mind") y llega a aportar un tema, el rapidísimo "Gangland". Tambien fué el primer disco completamente nuevo, porque para los dos primeros habian estado tirando de su repertorio de maquetas de antes de hacerse profesionales, y esta vez tuvieron que pensar un album completo desde cero. Eso se nota en el sonido, que es muy, muy compacto y unitario, comenzando a originarse además un triangulo entre los talentos creativos de Bruce Dickinson, Steve Harris, el bajista y lider de la banda, y el guitarrista Adrian Smith. La temática, muy épica en varios de los temas, marcó el principio de una etapa, en los 80 en que la teatralidad de los conciertos iría en progresión. Esa teatralidad y la imaginería demoniaca les valió la etiqueta de banda satánica en los tiempos en que los grupos religiosos tenían montada una autentica cruzada contra el Rock Duro. Y es que en esto ha consistido siempre esta música, en romper con todo y escandalizar a los reaccionarios.






Estas imágenes son de la gira de entonces, en que visitaron ciudades como Madrid o San Sebastian por vez primera.

Solo añadir que en su dia, este fué el primer album de Iron Maiden que cayó en mis manos, cuando empezaba a introducirme en el Metal, y me lo oí de un tirón, de lo facil que entraban todas las canciones. No es raro que de este disco siempre caigan 4 o 5 temas en sus directos, y que a estas alturas los Maiden sigan siendo una de las bandas más queridas por sus fans, que les reclaman siempre The Number of the Beast, el gran himno de la banda y uno de los temas emblemáticos del Metal de todos los tiempos. Se le pone a uno la carne de gallina cuando la tocan en vivo, lo certifico.

He dedicado estas líneas a una de las bandas más grandes de la historia del Rock porque con la que está cayendo, necesitamos inyecciones de moral, y pensar que un discazo tan potente está de aniversario en este año (y que no solo cumple 30 tacos naranjito) le pone las pilas a cualquiera, no es momento de sentirse carroza, sino de pensar en esos grandes aciertos que sobreviven a las modas y a las decádas.

Up the Irons!


1 comentario:

ИMLSS dijo...

Lo poco que he sido yo de Iron Maiden y lo que me gusta este disco. Me lo compré hará cosa de 8 años y me llevé una sorpresa.