lunes, 4 de junio de 2012

Superheroes para ¿todos? los públicos.



De vez en cuando, en las típicas conversaciones frikis, suele salir la cuestión de porqué los editores de superheroes toman a menudo decisiones que destrozan continuidades, anulan sagas, matan y resucitan personajes sin que les tiemble el pulso, o directamente deshacen lo hecho en etapas pasadas, siempre en pos de impactar al lector. Los veteranos lectores que llevan décadas siguiendo estas colecciones suelen enfadarse mucho, pero... siendo objetivos... ¿Acaso los comics de superheroes se han hecho alguna vez de otra forma?

Si nos atenemos a la historia, el género de Superheroes nace en los USA como respuesta  a un momento de gran desazón social, la Gran Depresion. Herederos de los heroes enmascarados de la novela Pulp, los primeros superheroes nacen para crear una mitología de la que los estadounidenses carecían por la juventud de su sociedad. Semidioses enviados para acabar con los males del hombre, o cuanto menos, mantenerlos a raya, y que no tardan en encontrar un público base fiel y constante: la chavalería norteamericana. Por definicion, por inspiracion, y por referencias, siempre ha sido un género dirigido a adolescentes. Son iconos que representan la ruptura con los límites, que se enfrentan al fuerte, al absuón, al criminal, al diferente (en esos años, aún pesaba mucho el tan patriótico odio al distinto). En los 60, la más veterana, DC, tiene que admitir que su escritores han perdido el contacto con la muchachada de esos años, anclados como estaban en modismos y chascarrillos de la generacion anterior, y toma el relevo la Marvel de Stan lee, más en conexion con la juventud de esos años.

A lo largo de décadas, ambas principales editoriales y cientos de satélites que surgen a su vera, juegan con el concepto del superheroe en sus muchas posibles facetas, y mientras, sus lectores se van relevando. Siendo una lectura concebida para teenagers, llega un momento que el grueso de sus lectores dejan los tebeos y se limitan a recordarlos como una referencia feliz de sus infancias.... pero siempre queda un poso que permanece, lectores que no abandonan esa lectura, por factores varios. Uno de ellos es que, durante décadas, en los USA el mercado del comic ha sido (y aún es) monolítico y monotemático. Los comics que no son de Superheroes han sido siempre mínimos y muy sectarios. No ocurre como en Europa, donde uno puede pasar de leer Los Pitufos a leer El Incal o Largo Winch. No había una alternativa comercial para adultos fuera del mundo de los superheroes, asi que los propios guionistas de superheroes que proceden en su mayoría de este colectivo de lectores perennes , acabaron creando historias de superheroes más adultas, más maduras, que permitieron brindar al lector crecidito comics de superheroes adecuados a su edad. Poco a poco, timidamente al principio, y protagonizando un boom en los 80, nombres como Jim Starlin, Frank Miller o Alan Moore crearon un mercado paralelo al mainstream del género. Aparte de obras específicas como Dreadstar, la Muerte del Capitán Marvel, Darknight, Ronin o Watchmen, entre las miles de colecciones, siempre es posible encontrar tramas que tiran hacia este colectivo de lectores. Mención especial para los guionistas británicos, como el propio Moore, Morrison, Gaiman y demás, que son sin duda los más prolíficos escribiendo en esta onda.


Pero no podemos olvidar que el grueso de las ventas, de la pasta gansa, le vienen a estas editoriales del público masivo, los chavales que se van relevando generacion tras generacion. Lo que en el campo de los videojuegos se da en llamar el público "casual". Alguien que de sus 12 a sus 17 pasa por este tipo de comics y los deja cuando ya ha empezado a pillar teta. Las propias editoriales, desde luego, lo saben muy bien, y hay otra caracteristica de su público masivo que conocen perfectamente, aparte de efervescente, fugaz y testosterónico, es un público con memoria de pez de colores... Al ir y venir, las nuevas hornadas de lectores son capaces de seguir asombrandose con los mismos cuatro trucos de guion. Y para más inri, en la actual generacion, el dominio de lo multimedia es tan arrollador que los nuevos lectores llegan de rebote, captados de haberse visto la peli de turno de Spiderman, de Batman o de Vengadores. Estas películas, que en su dia se planteaban como un producto derivado del mundo del comic, casi como un merchandising, se están revelando cada vez más como el principal campo a explotar de cara al público masivo. Y algunas, como el caso de Vengadores y las recientes de Batman o X-Men, hasta están bien hechas y logran atraer tanto al publico casual como al especializado, aunque yo las sigo considerando una excepcion. En este género la norma suelen ser peliculas más malas que mandar a la abuela por tabaco, como nos demuestran Ghost Rider, Green lantern, Daredevil, Elektra, Spirit,casi todas las de Blade, las terceras de Spiderman y de X-men, la de Lobezno, etc, etc...

La de vengadores es realmente un caso aparte, porque toda la saga cinematografica tejida por Marvel Studios ha logrado recuperar el sentiodo del comic original y presentarlo al gran público de una forma clara, honesta y apostando por el espectaculo inteligente, con buen gusto, y con un finísimo sentido del humor. Esta es la forma ideal para mí de contar hsitorias de superheroes, y desgraciadamente, se está dando más en el cine que en los propios comics, ya que aunque , como ya he dicho, se sigan enfocando mayoritariamente al público masivo, su estética y narrativa se ha cargado de todo el caracter dramático y afectado de las historias que son realmente adultas, mientras, en contraste, los guiones adolecen de una falta absoluta de frescura y son una repeticion de clichés que, francamente, ya aburren..


Personalmente, si yo pudiera echar manos a un comic de estos, huiría de esa impostura y volvería a esquemas más ligeros y divertidos, entendiendo el género como lo que debería ser, diversion honesta para todos los públicos, aunque entonces lo que yo haría sería lo que hizo Paul Dini cuando revitalizó a Batman junto a Bruce Timm en los 90, plantear historias cortas, miniseries, novelas gráficas y huir de series largas y de quemar una y otra vez las mismas cuatro ideas. De todas maneras, me temo que, en lo que se refiere a papel, el comic de supuerheroes juvenil tiene las horas contadas. Considerando el creciente éxito de las descargas de los comics online, y que el mayor lanzamiento tanto de Marvel como de DC de la pasada Comic Con de New York fueron la película de Vengadores y el videojuego Batman: Arkham City, con el consiguiente acaparamiento de sus respectivos stands, donde la presencia de autores de comic cada vez es más testimonial y restringida, el  futuro del sector parece bastante claro. Eventualmente, la línea de comic de cada una de las dos, se volverán una pequeña seccion consistente en miniseries y novelas gráficas, soportada por las ventas del departamento principal, consistente en las peliculas, series de TV y videojuegos basados, ironicamente, en los comics que una vez dieron inicio a estas licencias,y que acaban, a su vez, convertidos en merchandising de las mismas. Por los lectores adultos yo no me preocuparía en un escenario así, ya que finalmente podrían ser el único colectivo para el que se seguiría haciendo comic, en una suerte de autoalimentacion endogámica de viejos lectores escribiendo para viejos lectores en un bucle sin fin.....

Al final, podría pasar que los comics de superheroes ya solo se hicieran para los lectores veteranos... Curioso ¿verdad?

5 comentarios:

Sebas Cepe dijo...

No llevo tanto tiempo leyendo cómics de super héroes como me gustaría pero si algo tengo claro es que no están escritos para chavales aunque desde las editoriales se empecinen en decir eso, están escritos para los que llevan años y décadas siguiendo estos personajes a los cuales en muchas ocasiones es IMPOSIBLE engancharse.

Actualmente no podría recomendar a nadie que no lee algo de Marvel ninguna serie Mutante o de Vengadores, es totalmente imposible entrar en este mundillo que como bien dices acabará siendo una infima parte de lo que fue, donde solo tendrán cabida miniseries. Aunque tal vez así deje de editarse tantísima mierda.

Nachomon dijo...

Sebas,es cierto que las continuidades son larguisimas y un recion llegado no entiende nada, pero eso es algo que a estas editoriales no les preocupa, porque para reubicar a nuevos lectoers lo que hacen es reinventar continuamente a los personajes, de forma que se vayan adecuando a las preferencis de cada nueva generacion de lectores. Precisamente tambien me he quejado de eso. Hace años que estos comics deberían dejar de ser un serial mensual y convertirse en historias independientes, a razón de uno o dos buenos relatos por año. Al fin y al cabo el lector más joven, que por otra parte está más influido por las peliculas que por los comics, ya está dejando de comprarselo cada mes, o se descarga todo lo que se ha publicado a lo largo de un semestre para leerselo todo junto.

Sergi San Julián dijo...

Quizás hay otro fenónomeno que es el quizás ha acabado de expulsar definitivamente a los críos de esta clase de tebeos: allí, al igual que aquí, han desaparecido de los quioscos y gasolineras, encerrándolos en los circuitos de distribución especializados. Fue la propia Marvel la que rompió esta buena sintonía con el público "casual" cuando encerró a los tebeos en el ghetto de las tiendas especializadas.

Nachomon dijo...

Cierto, Segi, esto es, como he dicho, porque estas editoriales, o más bien los grupos mediaticos a los que pertenecen (DC-Warner, Marvel-Disney)tiene como target principal las grandes superficies, y como ya hablabamos el otro dia, el mercado masivo se aleja de la librería especializada y se acomoda en las estanterias y expositores de un Fnac o incluso un Carrefour.

Yuricats dijo...

Hace años, cuando yo me compraba las series de mutantes en los kioskos, recuerdo que empecé a criticar el hecho de que habían montones de anotaciones en las páginas tales como "se vio en X-Factor nºXXX". dado que X-Factor no me la leía (ni llegaba a mi kiosko ni me llegaba la pasta, mire Ud), me quedaba con la intriga de a qué se referían los héroes de turno ante tal referencia.
Me daba mucha rabia que para seguir correctamente la historia del cómic que me interesaba (vease X-Men), tuviera que comprarme otras 5 series que no me llamaban la atencion, ya fuera por personajes, grupos de personajes, o simplemente artistas al cargo (No es lo mismo Jim Lee y Chris Claremont que un cómic a cargo del inefable Rob Liefield, no?)
Un poco más adelante, empezaron a salir algunas miniseries, spin-offs de personajes demasiado carismáticos para ser secundones, pero sin suficiente popularidad como para tener una serie regular. Hablo por ejemplo de Gambito. Esas miniseries eran mucho más entretenidas que otras muchas series regulares (cuando en el universo mutante empezaron con el coñazo del virus del legado, era bastante insoportable) además, ha quedado demostrado que cada vez que intentan hacer una macro saga en todo el universo superheroico que afecte a todas las serie,s la cagan sobremanera. ¿Ejemplos? a saber:
1-Marvel Vs DC Con el subsiguiente amalgam. Sin comentarios.
2-La Era de Apocalipsis: una idea increiblemente buena que fue degenerando y finalmente tuvo un desenlace patetico que no aportó nada al universo ni tuvo ninguna consecuencia, poco más que un What If...?.
3- Saga Onslaught. Aburrida, pretenciosa y funesta.
4- Nuevo Spiderman. algo realmente original, creativo, un refresco del personaje de siempre con un protagonista carismático (Ben Reilly, curiosa referencia al Tío Ben)y una grandisima forma de reiniciar el universo Spiderman y acoplar nuevos fans. ¿su final? triste e inocuo.
5- Civil War. Confieso que llegados a este punto, deje de leer cómics hace tiempo, pero gracias a ciertas amistades que siguen en activo, por así decirlo, se que ha sido una saga que pasará a la historia sin pena ni gloria.

En cuanto a las miniseries, recientemente leí "justicia" de la liga de la justicia, y como bien dice Nacho, me resulta mucho más interesante, que una linea temporal contínua en la que se repitan clichés y historias descafeinadas con aires de grandeza.