domingo, 4 de marzo de 2012

Epic 40.000: las mayores batallas con las minis más pequeñas.


Una de las razones por las que me enganché tanto al universo de fantasía de Warhammer 40.000, aparte de su estética y mi gusto por el modelismo, era el sentido del espectaculo que rezumaba. Un sentido de lo épico que parecía trascender lo que era un mero juego de mesa y convertirlo en una experiencia muy narrativa, con una gran atmósfera cercana al rol que todos los que nos aficionamos a esto, sobre todo en su primera edicion, tratamos de recrear en nuestras partidas. Hoy dia ya no se ve tanto, sobre todo porque la politica actual de Games Workshop es dartelo todo supermascado, (con unas reglas que cualquier dia acabarán siendo tirar una moneda al aire para decidir quien gana cada turno...) y que ya no te tengas que currar ni la escenografía, solo soltar pasta como un bendito para comprar y pintar. Esta, junto con la proliferacion de nuevos jugadores empeñados en ganar a toda costa que no muestran el mas minimo interés por hacer que la partida sea chula e intensa, es la razón por la que cada vez más jugadores veteranos nos vemos desmotivados para ir a esas tiendas a jugar y preferimos montarnos partidas "como las de antes" en la casa de algun amigo que cumpla las condiciones. (o sea, una buena mesa con espacio suficiente) Esta misma politica de ir a por el comprador más joven para que sean sus papis los que se lo paguen todo, está provocando que el comprador habitual de esas tiendas cada vez sea menos habitual, o sea, chavales que compran compulsivamente, luego se aburren y no vuelven. Esto ya no es matar la gallina, es venderle el bolter con una suscripcion para las balas y que ella misma proceda...




Dedicado a todos los que aún nos gusta currarnoslo, voy a recordar el tiempo en que "Games Warpshop"(porque parece que la original se haya perdido en la disformidad) tenían, ademas de Warhammer y Warhammer 40.000, una amplia gama de juegos en caja que no precisaban de nada mas para ponerse a jugar, aunque siempre podían ampliarse con material adicional. Blood Bowl, Space Hulk, Advanced Heroquest y Space Crusade, Man o´War, Mighty Empires, Horus Heresy (el actual de Edge no es igual) Battle for Armageddon, Necromunda, Battlefleet Gothic, Gorkamorka, Tyranid Attack, y otros más, entre ellos, uno que me impactó por la imagen de los gigantescos Titanes repartiendo leña por los campos de batalla... Epic Space Marine!













Este juego ha pasado por un montón de versiones y ediciones, siendo la primera un juego inicial muy centrado en los propios Titanes, las máquinas de guerra más poderosas de ese universo, como para hacer la competencia a Battletech en los últimos 80. El juego se llamó Adeptus Titanicus, y acabó derivando hacia algo más completo convirtiendose en Epic Space Marine.


Esto es todo lo que te encontrabas en la caja de Space marine: edificios de cartón (más tarde los harían de plástico), las reglas, un titán y tres ejercitos ¡tres! marines Espaciales, Orkos y Eldar! Cuando salió años más tarde Epic 40.000 habían quitado los Eldar y el Titán...

Desde entonces han habido al menos dos versiones más, como Epic 40.000 y que ya han pasado, desgraciadamente al limbo de los llamados "juegos de especialista" O sea, juegos de los que, como no pueden sacar una gama tan gigantesca de juguetitos como de los dos Warhammer,  nos sacan los ojos con ediciones muy limitadas, y teniendo que pedirlo todo a inglaterra y bastante caro. En este post me he centrado en el original, porque, no sé, lo encuentro como más bonito de diseño. Puede que hoy dia Citadel sean capaces de esculpirle las garrapatas a un caballo, pero algo se ha quedado por el camino, algo de estilo y de cierto gracejo coñon muy británico, me parece a mi. 


Las minis que recreaban estas batallas a gran escala eran obviamente mucho más pequeñas que las de escala 40.000, con lo cual podías reunir ejercitos que en 40.000 entones era impensable... y hoy dia en cambio... tambien.  Bueno, hoy dia realmente es cuestion de ir a Forgeworld y darles la escritura de tu casa...





¿Un enano alado, azúl y ciclope? No, amigos, es Magnus el Rojo Post-herejía , ya convertido en Principe Demonio, en escala Epic!






A mí estos antiguos titanes de plástico y metal me siguen haciendo mucha gracia con su diseño redondito, de caparazones de estilo entre steampunk y medieval. A lo largo de la historia de este juego han ido surgiendo todas sus variantes, de los ligeros warhound,  los Warlord y Reaver, que serían los intermedios, a los gigantescos Imperator, que son ya como coger la Sagrada Familia, ponerle dos cañones y tirarla a andar...


Además en la primera edición aún existían los Squats, los enanos del 40.000, y su arsenal era de lo más delirante, desde zeppelines blindados a fortalezas rodantes y trenes de batalla. Aquí una comparativa de tamaños entre algunas máquinas de guerra Squats y los tanques imperiales, si, si enanos... Pero te sacan la llave inglesa y te aplastan...




Y para terminar, una de mis escasas reliquias de Epic, un viejo titán Warlord de plástico con los colores de mis lobitos espaciales :)
  Desde luego, un juego que merecería una nueva revisión, y que no se haga casi de tapadillo, como ocurrió con la última, que casi parece que la hayan sacado para cuatro que se pusieron muy pesados...

3 comentarios:

T.Yucan dijo...

Desde luego... se supone que cada vez es mas epico... pero como bien has dicho... se ha perdido la narrativa y el estilo por el camino.
Hecho de menos las ilustraciones goticas llenas de tubos a plumilla... mas en la linea de Higer que del pesado de Blanche.
Mis marines... esta bien... estaban peor hechos y tenian menos detalle, pero cada uno tenia su historia y mucho carisma.
Cuando compre la gama epic realmente me parecio que iba a participar en batallas grandiosas y decisivas... No se... sera la edad...

Keyan Sark dijo...

Vaya, Nacho, yo también entré en ese universo de la mano de Epic. Con Space Marine, no con Adeptus Titanicus. Seguro que estas entradillas te traen recuerdos...

http://keyansark.blogspot.com/search/label/Epic

javi dijo...

Que bueno! esto me recuerda a cuando el rollete era chanante y no un ful de proporciones titánicas.

Catedrales robóticas y cutrorcos achaparrados y encantadoramente estrafalarios...

No se como habiendo levantado un imperio haciendolo ASI terminaron haciendo las cosas ASÁ.