jueves, 5 de enero de 2012

Alien: El hombre del saco que vino del espacio...



Con la llegada del trailer de la nueva incursion de Ridley Scott en el fantástico, Prometheus, y la confirmacion por las imágenes de que va a volver a navegar por el universo en que se ambienta la primera Alien (no tanto el resto de películas, me temo) se me ha abierto de nuevo el gusanillo por la película que lo inició todo, una pequeña historia de terror espacial que parecía que iba a aprovechar el éxito de la entonces reciente Star Wars (al menos esa fué la intención de la productora) pero que gracias a la vision de su director se convirtió en un clásico que inaguró su propio género.



Como además uno de mis proyectos, Witchgears, bebe de la ambientacion retrofuturista, de ese espacio casi dieselpunk y gótico tan inspirador, es normal que la tenga muy presente. Además, cuando la peli se estrenó en el 79, yo era un pitufo y no tenia edad para verla, pero sí ví la adaptacion en comic, de los geniales Archie Godwin y Walt Simonson. Inexplicablemente este comic nunca ha sido reeditado, y la única edicion que llegó aquí fué recoloreada muy cutremente por Bruguera. Acostumbrado como estaba a mi tierna edad a los otros tebeos de Bruguera, este otro lleno de sangre y con un bicharraco rarisimo que le salía a un tio de las tripas me provocó pesadillas...  (la pelicula la acabé viendo unos años más tarde, con 12, y recuerdo que esa noche no dormí XD)


La pelicula destila una ambientacion de fantasía puramente Metal Hurlant, por la que se movería un monstruo como no se había visto jamás en el cine. Con mucho ojo, Scott seleccionó una ilustracion del genial y demencial HR Giger, a sugerencia del guionista O´Bannon. Este pintor y escultor se ocuparía de la criatura alienígena y de la nave estrellada de la que procedía, todo en su caracteristico estilo biomecánico y macabro.



Fusionando elementos de sus pinturas prévias Necronom IV y V, tanto la cabeza, como el sinuoso cuerpo con largos tubos y cola serpenteante tomaron forma en un diseño nuevo y único. Sin embargo, debido a que entonces no se contaba con la tecnología de hoy dia, Giger tuvo que renunciar a crear un alien más andrógino y sensual como en los grabados, y con una piel translúcida que permitiera ver sus órganos internos.


De hecho, Ridley Scott pretendía que el Alien no tuviera forma totalmente humanoide, pero por cuestiones prácticas, tuvo que recurrir al clásico especiaista en un traje, para lo que buscaron al hombre más alto y delgado posible, y tuvieron la fortuna de dar con el estudiante Bolaji Badejo, de origen Masai y que con el traje puesto y sus más de 2 metros daba una cagarrina de la buena.



Scott optó por filmarlo en planos muy cortos, centrando la acción en sus pavorosas fauces y sus rápidos movimientos, con lo que practicamente hasta el final de la película no se aprecia su silueta humanoide, a pesar de que la forma de la cabeza y los tubos de la espalda ayudaban a crear un conjunto realmente extraño y perturbador.


Por los storyborads de la pelicula realizados por el propio Scott, daba la sensacion de que su idea era sugerir que el monstruo tenía una forma parecida a la Necronom IV, sin piernas propiamente dichas, y más bien un amasijo de garras y tentáculos. Me he permitido hacer una posible recreacion (mi primer dibujete del 2012) del aspecto que podría haber tenido el alien de haber contado Scott y Giger con los medios actuales. Una agil criatura que se deslizaría como una serpiente por los conductos de ventilacion, y se colgaría de techos y paredes como si fuera una araña, descolgandose de lo alto para caer sobre sus víctimas.


Igualmente, con forma humanoide y todo, (o quizá tambien debido a ella) el diseño de Giger resulta tan inquietante y alienígena que ha envejecido muy bien, y la forma en que han ido rehaciendolo para las secuelas nunca me ha resultado tan efectiva como este original, salvo quizá la idea de estilizarlo aún más y ponerle patas de ave para que corra más agilmente. (quitarle la textura biomecanica y volverlo más orgánico  y asquerosito me ha parecido vulgarizarlo) Su caracteristico perfil se me antoja como el de un tiburón, elegante, peligroso y con mucho, mucho estilo.


De todas las secuelas, sin duda Aliens fué la más redonda, pero en general, han sido un tirar palante a ver lo que salía y no me satisfacen tanto, aparte que no ha habido continuidad en el estilo visual establecido por Scott. Esperemos que Prometeheus sea una película más en la onda de Alien, aunque no sea directamente una secuela. 

Y otra cosa que me mola de esta pelicula es que con ella, Ridley Scott triunfó ya pasados los 40, una lección para todos los que piensan que si no has triunfado a los 30 ya no lo vas a conseguir.
 En otra entrada haré un pequeño repaso del otro gran diseñador de esta película, Ron Cobb, cuya forma de concebir las naves espaciales creó escuela por si misma.






4 comentarios:

Samu dijo...

Me encanta el diseñito que te has cascado, si bien me alegro de que Alien se gestase en los 70 y no en 2012, por motivos obvios. La falta de recursos es lo que hizo grande a esa producción por la cual nadie daba un duro.

El diseño humanoide del monstruo creo que es lo que más aterra de todo... ¿hubiera funcionado igual como los diseños del libro de Giger, acojonantes, por cierto?

Bueno, ya por aquí ya hablamos largo y tendido sobre los diseños de los Xenomorfos, recuerdas?

http://cogitoergosamu.blogspot.com/2011/03/la-sonrisa-del-alien-1979-2007.html

Nachomon dijo...

Es cierto. recuerdo esa conversacion. El aspecto que acabó teniendo el bicho es lo suficientemente extraño para resultar aterrador. Y muy, muy elegante. Como los cenobitas de Hellraiser. Un buen monstruo ha de temner estilo. En las últimas pelis de alien, quizá pensando que el diseño está muy visto y ya no da tanto miedo, (¡Los cojones!) los han ido volviendo cada vez más pringosos y asquerosos, pero por ahí han perdido bastante de su estilazo.

Nachomon dijo...

Y es verdad que la propia productora no daba un duro por Alien. Ellos solo querían una peli de navecitas espaciales para aprovechar el tirón de Star Wars y echaron mano al primer guion que cayó en sus manos. La forma tan desigual en que han salido las secuelas es debido a que siguen sin saber que clase de matarial tienen entre manos. Ridley Scott sí lo supo ver, aficonado como O´bannon a los comics de Metal Hurlant y admirador de Moebius , logró sacar de un guion de serie B una fantasía espacial de rollo dark, filmada con un formato tan sólido que parecia una peli mucho más cara. Cameron hizo lo mismo, sacó mucho de muy poco. las posteriores, planteadas como superproducciones fueron tan manoseadas por la productora que solo tienen destellos de calidad. Recomiendo ver la version reeditada de Alien3, porque corrige muchos de los agujeros de guion de la version estrenada en el cine, y ha llegado a gustarme, a pesar de que es una pelicula supertriste y muy amarga. Ripley no se merecía que le jodieran el final de Aliens para esto. Y lo de clonarla para una más ya fué la repanocha... La fuí a ver por Ron Perlman y Winona Ryder, y porque era una gamberrada a la francesa de las de Jeunet. Siendo irónicos, tal como queda el final, se podría decir que despues de todo la cosa no acaba tan mal para Ripley, ahora es una supertía con sangre ácida y aunque ha perdido una hija, (por segunda vez) ha ganado una androide... XD

Juanfer dijo...

Coincido plenamente en los comentarios de Alien (que creo que he visto cien veces) y cuya musica me sigue poniendo los pelos de punta.
También me gusto el Aliens de Cameron ,que carece de la pausa de la primera.
No conocía tu trabajo pero me ha dejado de piedra eres un dibujante enorme.
un saludo.